La tensión se originó cuando Brasil decidió retirar a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, tras las ofensivas expresiones de Javier Milei contra Lula durante su visita a Brasil, donde este último apoyó la candidatura de Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, en las elecciones brasileñas.
Durante una sesión en el Senado donde se discutía la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, Bullrich respondió a las críticas de la oposición respecto a la relación con Brasil, acusando al gobierno de Lula de aplicar un “doble estándar” en sus intervenciones políticas.
La senadora hizo hincapié en que, “cuando Lula visitó a Cristina Kirchner en su domicilio, no hubo una sola reacción nuestra”, aludiendo al encuentro en el que el mandatario brasileño se reunió con la expresidenta, quien cumple arresto domiciliario tras ser condenada en un caso de corrupción.
Asimismo, cuestionó la percepción de intervención política en el apoyo de Milei a Bolsonaro, mientras que las manifestaciones de Lula hacia candidatos extranjeros son vistas como legítimas. Sin embargo, no tuvo en cuenta que durante la visita del presidente brasileño, Cristina Kirchner ya no era una candidata activa.
“Si el presidente de Brasil apoya e invita a un candidato argentino, eso no es intromisión. Pero si nuestro presidente va a la campaña de Bolsonaro, sí lo es. Midamos todos con la misma vara”, argumentó.
Bullrich también destacó que la administración argentina permitió la visita de Lula a Kirchner, a la vez que Milei no logró reunirse con Jair Bolsonaro en Brasil debido a las restricciones legales impuestas sobre el exmandatario, condenado por haber intentado un golpe de Estado.
En su búsqueda por distender la situación tras criticar a Lula y apoyar a Milei, la exministra de Seguridad exhortó al gobierno brasileño a restaurar las relaciones diplomáticas. “Le pido por favor a Lula que vuelva el embajador a la Argentina”, repitió Bullrich, subrayando la relevancia del vínculo bilateral.
La senadora recordó que Brasil es el principal socio comercial de Argentina y afirmó que las diferencias políticas no deberían influir en las relaciones institucionales. “Queremos que se separe la política de las relaciones institucionales estratégicas que Argentina y Brasil han mantenido siempre”, declaró.
Por último, Bullrich criticó el tono utilizado por Milei en sus comentarios sobre Lula, sugiriendo que “no está bueno escalar en el lenguaje”. “Tengo mis razones para pensar que el vocabulario hay que cuidarlo”, afirmó, aunque evitó atribuirle a Milei la culpa por la decisión diplomática de Brasil.
























