Estos datos provienen de la Encuesta de Expectativas de Ejecutivos IDEA 2026, realizada entre el 25 de junio y el 22 de julio, que capturó la opinión de 218 directivos de diversos sectores y tamaños de empresa.
El estudio, que evalúa anualmente la percepción del empresariado sobre la economía argentina, refleja expectativas moderadas hacia el futuro. El índice proyectado para el año próximo se establece en 71 puntos, con un 68% de los consultados —incluyendo líderes de industrias y servicios— que pronostica una leve mejora para 2027. El 12% prevé una mejora significativa, mientras que un 6% espera un escenario adverso, y el 14% restante considera que no habrá cambios.
En cuanto a la inflación, un 68% de los ejecutivos proyecta una disminución —un 5% de forma notable y un 63% de manera moderada—, aunque el pronóstico conjunto sitúa el índice de precios para 2026 en torno al 30%, 10 puntos más que la evaluación previa.
Respecto al dólar, el 84% prevé un incremento gradual y estable, con una estimación de cierre de año en $1.663, lo que sugiere un contexto de estabilidad en el tipo de cambio. En términos del Producto Bruto Interno (PBI), un 74% de los ejecutivos estima un aumento —el 70% de manera moderada y el 4% de forma más notable—, aunque un 26% anticipa estancamiento o contracción. También se esperan recortes en la tasa de interés, con un 57% de directivos que prevea una baja, en contraste con el 43% que sostiene que se mantendrá o aumentará.
Además, el 68% de las empresas espera un incremento en las ventas durante el próximo año, y un 43% planea aumentar su inversión. Las proyecciones sobre el empleo presentan una visión menos unánime: un 36% cree que el desempleo crecerá, mientras que otro 36% considera que se mantendrá estable y un 28% que disminuirá.
La comparación de 2026 con el año anterior fue menos optimista, ya que un 59% de los encuestados percibe un escenario moderadamente mejor y un 6% considera que es mucho mejor; en contraposición, un 21% indica que la situación es peor y un 14% afirma que ha permanecido igual. Entre quienes vislumbran un futuro positivo, los factores más mencionados son el ordenamiento macroeconómico, la disminución de la inflación, el equilibrio fiscal y la acumulación de reservas, condiciones que consideran esenciales a largo plazo, independientemente del gobierno.
En este contexto, Santiago Mignone, presidente de IDEA y socio de PwC Argentina, destacó que “2026 no fue tan bueno como se esperaba, pero hay expectativa de que se mantenga el rumbo. La macro y la no volatilidad cambiaria parecen ser lo más importante. Nadie espera ni una crisis ni una explosión en el crecimiento.” También indicó que el país se encuentra en la última etapa de un proceso de sinceramiento de precios y variables económicas, en el cual “no todos estaban bien parados en términos de productividad”, y añadió: “Se puede empezar a planificar. Todavía no a largo plazo, porque la inflación todavía es del 30%.”
Al referirse a las elecciones del próximo año, Mignone subrayó la importancia de mantener el rumbo económico actual, fomentar consensos y evitar que “la economía no siga el vaivén de la política”, una consigna que debe ser entendida tanto por la sociedad como por todo el espectro político.
El sector industrial se presenta como el más rezagado. Mientras que un 51% de los ejecutivos de servicios cree que su empresa ha mejorado en comparación con el año pasado, solo el 26% de los industriales comparte esta percepción. Esta disparidad también se observa en la capacidad instalada: en servicios, el 51% de las compañías opera cerca de su máximo, frente al 35% en la industria. Además, la inversión anual respecto a la facturación se redujo del 14% en 2025 al 10% en 2026, a pesar de un incremento en la proporción de empresas que operan cerca de su capacidad máxima, del 36% al 46%.
La carga impositiva se presenta como el principal obstáculo para el crecimiento, mencionada por el 72% de los encuestados, seguida por la inflación (30%) y el exceso de regulaciones (27%). Problemas relacionados con la infraestructura de servicios públicos y la inestabilidad o incertidumbre fueron consignados por el 13% cada uno, y el 11% mencionó inconvenientes con los canales de venta. En lo que respecta a la inversión extranjera, el 83% de los ejecutivos considera que instrumentos como el RIGI o el Súper RIGI tendrán un efecto positivo o moderadamente positivo en la capacidad de Argentina para atraer capitales.
“Los resultados muestran una expectativa favorable, pero también una mirada realista sobre los desafíos que aún enfrenta la economía. La mayor estabilidad macroeconómica es una oportunidad para avanzar hacia reformas estructurales, especialmente en el sistema tributario, que sigue considerándose un obstáculo para el crecimiento por la mayoría del sector privado”, concluyó Mignone.
La encuesta se realizó de manera online entre el 25 de junio y el 22 de julio de 2026, con la participación de 218 ejecutivos y ejecutivas de empresas socias de IDEA de diferentes tamaños y sectores, representando a cerca de 600 empresas que generan el 50% del PBI y del empleo privado a nivel nacional.
























