Según el informe correspondiente a julio de 2026, un hogar integrado por un hombre de 35 años, una mujer de 31, un hijo de 6 años y una hija de 8, necesitó ingresos de $1.564.715,90 para no ser considerado pobre. Este monto se corresponde con la Canasta Básica Total (CBT), que marca la línea de pobreza para este tipo de familia.
Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define la línea de indigencia para el mismo hogar, se estableció en $708.016,24 durante julio. Un ingreso familiar por debajo de esa cifra indica que el grupo no logra cubrir el costo de los alimentos imprescindibles, sin considerar otros gastos como vivienda, transporte o salud.
En junio, ese mismo hogar había requerido $1.531.472,91 para superar la línea de pobreza y $689.852,67 para evitar caer en la indigencia. Esto refleja que la CBT experimentó un aumento del 2,2% en comparación con el mes anterior, mientras que la CBA creció a un ritmo aún mayor, del 2,6 por ciento. Ambos indicadores mostraron una aceleración respecto a junio, cuando las variaciones mensuales fueron de 2,2% y 1,3%, respectivamente.
Desde el comienzo de 2026, la CBT acumula un incremento del 19,6%, mientras que la CBA lo hace en un 20,1 por ciento. Estas cifras se calculan a partir de los valores de diciembre de 2025 y reflejan el continuo encarecimiento de las canastas en el primer semestre y el inicio del segundo.
En la comparación interanual, la diferencia se acentúa aún más. La CBT mostró un aumento del 36,1% en comparación con julio de 2025, mientras que la CBA creció un 37,4% en el mismo período. La canasta alimentaria, nuevamente, fue la que experimentó el mayor aumento entre los dos indicadores, tal como ha ocurrido en la mayoría de los meses previos.
Además del hogar tipo, el Indec también recopila mensualmente datos de otras dos configuraciones familiares, que sirven como referencia adicional. En julio, para un hogar de tres integrantes, compuesto por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61, la CBT fue de $1.245.696,15 y la CBA de $563.663,42. Este es el grupo que presenta el costo de vida más bajo entre los ejemplos que proporciona el organismo.
Por otro lado, un hogar de cinco integrantes, formado por un hombre y una mujer de 30 años y tres hijos de 1, 3 y 5 años, reportó en julio una CBT de $1.645.736,79 y una CBA de $744.677,28. Este grupo familiar, por lo tanto, enfrenta el costo de vida más alto de los tres casos analizados.
El aumento en los precios de las canastas se enmarca en un contexto donde el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró en julio una variación mensual del 2,1%, acumulando un 19,3% en los primeros siete meses del año y un incremento interanual del 33,8 por ciento.
En consecuencia, tanto la CBT como la CBA han crecido por encima del aumento general de precios en las tres comparaciones disponibles: la mensual, la acumulada y la interanual. La diferencia es más notable en la variación interanual, donde la CBA superó al IPC en 3,6 puntos porcentuales y la CBT lo hizo en 2,3 puntos.
En lo que va del año, sin embargo, la brecha entre las canastas y la inflación general se ha acortado. La CBT acumula un 0,3 puntos porcentuales por encima del IPC, mientras que la CBA se encuentra un 0,8 puntos adelante del índice general de precios.























