Las consultas han crecido notablemente y las nuevas condiciones han devuelto el financiamiento para vivienda al foco de muchas familias. Además, un esquema gubernamental busca ampliar los fondos disponibles, impulsando cambios entre las instituciones financieras.
La mayoría de los bancos ha ajustado sus tasas cercanas al 7,5%, con algunas propuestas que ofrecen tasas aún más atractivas.
Recientemente, los recortes en las tasas han llevado a una reducción hasta el 7,5% anual más UVA. El Banco Macro fue uno de los primeros en ajustar su oferta hasta ese nivel, mientras que Banco Hipotecario disminuyó su tasa del 9,5% al 7,5% para sus líneas dirigidas a la primera vivienda. De igual manera, Banco Galicia realizó un ajuste similar, restando dos puntos porcentuales a su propuesta.
Un cambio significativo se observó en Supervielle, que redujo su tasa del 15% al 7,5%. Bancos como Santander, Credicoop, Patagonia y los del Grupo Petersen también alcanzaron ese nivel para ciertas líneas, mientras que BBVA ya ofrecía condiciones similares antes de esta reciente ola de recortes.
Alternativas por debajo de esa referencia incluyen a Banco Ciudad, que propone una tasa del 6,5% para su línea de primera vivienda bajo condiciones específicas en la Ciudad de Buenos Aires. Por su parte, Banco Nación sitúa su tasa en 6,7% para clientes que perciben sus ingresos en la entidad y cumplen con los requisitos establecidos, mientras que ICBC ofrece una opción preferencial del 6,9% para aquellos que depositan su salario en dicho banco.
El impacto de estas modificaciones se comenzó a observar rápidamente entre los potenciales compradores. En Banco Ciudad, la cantidad de consultas e interesados creció cuatro veces luego de la mejora en las condiciones, en un mercado que había experimentado una disminución de actividad en los primeros meses del año.
El 7,5% no es una cifra fortuita entre las nuevas ofertas. El programa gubernamental establece que los créditos financiados con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES no pueden exceder una tasa de UVA más 7,5%.
Este plan contempla hasta $2 billones para incrementar la disponibilidad de dinero destinado a hipotecas. El FGS canaliza esos fondos mediante depósitos a plazo fijo ajustados por UVA en las entidades financieras, las cuales deben utilizarlos para préstamos destinados a la compra, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.
Cada licitación puede alcanzar hasta $200.000 millones. En la primera participaron 18 entidades que presentaron 42 ofertas por un total de $258.640 millones, y finalmente 13 bancos recibieron los $200.000 millones disponibles.
El programa también establece otras condiciones. Los préstamos otorgados con esos fondos deben tener un plazo mínimo de 15 años y no pueden exceder las 150.000 UVA por operación. Las regulaciones iniciales indicaban además un plazo de 90 días corridos para aplicar los fondos desde la creación del depósito.
Los requisitos mínimos de ingresos, el porcentaje de financiación y el monto de la primera cuota varían considerablemente entre los bancos.
La tasa no es el único aspecto que define el acceso a un crédito hipotecario. Cada entidad establece sus propios requisitos de ingresos, porcentaje de financiación y proporción entre la cuota mensual y el sueldo del solicitante. En muchas propuestas, este último límite se sitúa en el 25% de los ingresos netos.
Banco Ciudad ofrece financiar hasta el 75% del inmueble en su propuesta con tasa del 6,5%, con un monto máximo de $150 millones y plazos de hasta 25 años. Para un préstamo de $100 millones a 25 años, la cuota inicial ronda los $658.000 y requiere ingresos familiares cercanos a $2.632.000. Esta línea está destinada a la primera vivienda familiar y permanente en CABA, y establece límites tanto para la superficie como para el valor por metro cuadrado.
Banco Nación ofrece una tasa del 6,7% para aquellos que perciben sus haberes en la entidad y compran una vivienda única y permanente cuyo valor se sitúe dentro de las 210.000 UVA. Los plazos pueden extenderse hasta 30 años, y el monto disponible depende de la capacidad de pago de cada solicitante.
ICBC solicita ingresos mínimos de $1,4 millones y permite que la cuota represente hasta el 25% del salario. Financia hasta el 80% de una vivienda de uso permanente, con plazos de hasta 20 años. También considera los ingresos del cónyuge, conviviente o uno de los padres.
Supervielle ha reducido el ingreso mínimo requerido para acceder a su oferta de $5 millones a $3 millones. Cubre hasta el 75% del valor de la propiedad, permite acumular ingresos del grupo familiar y ofrece plazos de hasta 20 años, con un tope de 150.000 UVA para su alternativa al 7,5%.
Santander estipula un ingreso mínimo de $2,24 millones para su línea de primera y única vivienda al 7,5%. Patagonia, en tanto, exige desde $1 millón, cubriendo hasta el 70% del valor de la propiedad y estableciendo que la cuota mensual no supere el 25% de los ingresos netos.
Credicoop requiere ingresos por encima de $3,5 millones y BBVA establece cuatro salarios mínimos, vitales y móviles como mínimo. En ambos casos, el monto que se puede solicitar finalmente también depende del valor de la cuota y de los ingresos que se pueden demostrar.























