Inicialmente, la compañía había solicitado una prórroga de 40 años, que incluía 30 años adicionales y la opción de prolongar 10 más. Sin embargo, el nuevo acuerdo establece una prórroga de 11 años sobre el plazo originalmente previsto, extendiendo así la concesión hasta el 13 de febrero de 2049.
Además, el contrato permitirá una posible extensión de siete años más, siempre y cuando se cumplan una serie de compromisos relacionados con la financiación y la realización de obras de infraestructura en los aeropuertos.
Este lunes, el presidente Javier Milei se excusó de participar en el proceso debido a su vinculación profesional anterior con Corporación América, delegando la gestión en el jefe de Gabinete.
Las condiciones para la extensión adicional de la concesión son claras. Primero, Aeropuertos Argentina 2000 deberá demostrar, antes del 30 de junio de 2027, mediante un informe de una de las principales firmas de auditoría del mundo, que dispone de US$600 millones para infraestructura comercial.
En segundo lugar, el 75% de las obras correspondientes a esta inversión deberá estar concluido antes del 31 de diciembre de 2031. De esta forma, la extensión del contrato no dependerá únicamente del compromiso financiero, sino también del avance real de los proyectos.
La tasa interna de retorno (TIR) también fue un tema clave en la renegociación, ya que la empresa pretendía establecer una TIR de aproximadamente 17%, ajustada al riesgo país. Además, buscaba que esta tasa se convirtiera en un requisito vinculante para el Estado Nacional.
Finalmente, se acordó una TIR de referencia del 14,30%, sin mecanismos para un aumento automático.
Las conversaciones sobre la rentabilidad fueron parte de una negociación más amplia entre la compañía y el Estado, quienes han tenido desacuerdos en los últimos años en torno a las condiciones económicas del contrato y su adaptación a la actividad aeroportuaria.
Aeropuertos Argentina 2000 también había solicitado un tratamiento especial bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para sus planes de inversión, solicitud que fue rechazada por el Gobierno, por lo que las obras adicionales no contarán con este tratamiento.
Por otro lado, el convenio establece que el Estado Nacional y Aeropuertos Argentina 2000, así como sus accionistas, no podrán realizar reclamaciones mutuas por ningún concepto.
Asimismo, la empresa deberá finalizar la demanda judicial que había iniciado en 2023, en la que se identificaba una distorsión en la ecuación económico-financiera del contrato, lo que implica que debe desistir de las pretensiones planteadas en ese litigio.
El cierre de dicho proceso judicial es parte de los acuerdos que buscan poner fin a las diferencias acumuladas entre las partes. Así, la renegociación no solo aborda la extensión del plazo y las condiciones económicas del contrato, sino también el cierre de los reclamos relacionados con la concesión vigente.
Con el acuerdo alcanzado, Aeropuertos Argentina 2000 mantendrá la concesión bajo un nuevo marco de obligaciones, con un vencimiento ampliado hasta 2049 y la opción de extender hasta 2056, siempre que cumpla con las condiciones establecidas para las inversiones adicionales.






















