Los principales factores que estarían influyendo en esta alza son los incrementos en ciertos alimentos y la reciente subida en los precios de los combustibles, a lo que se suma la constante presión que ejercen, mes a mes, los reajustes en las tarifas de servicios, que han aumentado por encima de la inflación general en lo que va del 2026 y en los últimos 12 meses.
Este escenario establece un piso en el índice y desafía las metas del Gobierno, que en su proyecto de Presupuesto presenta una inflación del 18% interanual para diciembre de 2027, lo que implica un promedio mensual de 1,4% a lo largo del año.
María Castiglioni, de C&T Asesores, indicó: “Las verduras han aumentado considerablemente y la carne, que mantenía precios estables, subió en torno al 2%. Estos dos ítems son los que mayores variaciones presentaron respecto de agosto y explicarán el resultado de septiembre, especialmente en la segunda y tercera semana. El dato puede ser algo superior al 1,7%”.
Por su parte, la Fundación Libertad y Progreso estima que el IPC de septiembre alcanzará el 2%, señalando un incremento acumulado de 2,8% en alimentos y bebidas, según su último análisis, con un fuerte impacto en carnes y derivados, pescados y mariscos, así como en verduras, tubérculos y legumbres.
En la cuarta semana de septiembre, Analytica reportó una variación del 0,8% en precios de alimentos y bebidas, lo que da como resultado un promedio de 2,8% en las últimas cuatro semanas. “Nuestro índice mostró una aceleración, con frutas y verduras liderando los aumentos, aunque bebidas y lácteos también superaron el 2%”, afirmó Claudio Caprarulo, de la consultora, anticipando un aumento del 2% en el nivel general de precios para este mes.
Por debajo de estas estimaciones, LCG registró un incremento en alimentos y bebidas del 1,7% en la cuarta semana de septiembre, con un promedio de 2,7% en las cuatro semanas previas, y proyecta que el índice final sea del 1,8%.
Este dato es relevante dado que la categoría de alimentos tiene un peso importante en la canasta utilizada por el Indec para el cálculo nacional, representando un 23,5% del total. Por ende, la aceleración en este rubro puede tener un impacto significativo en el índice general.
Además, al aumento de alimentos se suma la reciente subida en los precios de combustibles. Recientemente, las empresas Shell, Axion y Puma aplicaron un incremento entre 2% y 5% en sus precios de venta, variando según la firma, el producto y la región. Aunque YPF, que controla el 55% del mercado, mantuvo sus precios inicialmente, terminó anunciando un aumento promedio de 1% en naftas y gasoil desde el pasado sábado.
Esta ajustada en precios coincide con la tendencia alcista que ha mantenido el precio internacional del petróleo, con el Brent por encima de los 100 dólares por barril. Aunque se prevé que el impacto en el IPC de septiembre sea moderado, se anticipa que influya en el próximo mes y pueda generar efectos indirectos en los precios de otros bienes, debido al incremento en los costos de transporte y logística.
“Según nuestros relevamientos, la inflación podría alcanzar el 1,9%. A pesar de haber sucedido al final del mes, la reciente subida de combustibles plantea incertidumbre sobre si el IPC llegará al 2%, dejando un impacto considerable para octubre”, adelantó Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra.
En este contexto, surge la pregunta: ¿se interrumpe la desaceleración pronosticada para los últimos meses de 2026? A pesar de que septiembre podría indicar un cambio, las consultoras consideran que no se trata de una modificación en la tendencia.
“Esperamos una inflación del 1,9%. El lanzamiento de la nueva colección de verano en indumentaria también influye. La alza de combustibles se registró en la última semana, lo que generará un arrastre, repartido entre este mes y el siguiente, con un impacto estimado de 0,2 puntos porcentuales, distribuidos en 0,1% para este mes y otro 0,1% para el próximo, probablemente”, anticipó Sebastián Menescaldi, de Eco Go.























