Durante su intervención en el CFO Summit 2026, Caputo sostuvo que “el kirchnerismo es el infierno y Kicillof es el anticristo”, añadiendo que “la gente lo ve así porque efectivamente lo es”.
El ministro realizó un análisis comparativo de las principales variables económicas y sociales durante los últimos cuatro mandatos. Según la información presentada, el gobierno actual está mostrando mejoras en varios indicadores económicos.
En términos fiscales, el resultado financiero del sector público no financiero se ha vuelto positivo, con un superávit del 0,2% del PBI. La deuda consolidada ha disminuido en USD 11.000 millones y los pasivos remunerados han caído un 98%, explicó Caputo.
En relación con el control de precios y el mercado cambiario, mencionó que la inflación ha disminuido un 84%, mientras que el dólar CCL ha tenido un incremento acumulado del 38% desde el inicio de su gestión. Además, las exportaciones han crecido un 55%, junto con una mejora de USD 23.000 millones en las reservas netas.
Caputo también se refirió al crecimiento económico, sosteniendo que el EMAE muestra una expansión del 16,4%. En el ámbito del financiamiento, el crédito bancario al sector privado ha aumentado un 147% en comparación con el PBI.
En términos de ingresos y bienestar social, destacó que la jubilación mínima en pesos constantes de agosto de 2026 ha crecido un 14%, y que 12 millones de personas han salido de la pobreza. Además, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la Universidad Torcuato Di Tella se sitúa en 1,94 puntos, reflejando la percepción de la gente durante los primeros 33 meses de gestión.
Con base en estos datos, Caputo desestimó la suposición de que la mayoría de los argentinos desee “volver al pasado” en las próximas elecciones. “Quien cree que con todas estas cifras, la mayoría de los ciudadanos votará un regreso al pasado, está subestimando gravemente a la población”, sostuvo.
Destacó que los argentinos no son ingenuos y lamentó que algunos intenten tratarlos como tales.
Aunque el Gobierno proyecta un 2027 sin grandes turbulencias, Caputo mencionó que se están preparando para cualquier eventualidad. “No esperamos un 2027 como algunos pronostican, pero estamos preparados para lo que pueda surgir”, indicó.
La estrategia del Gobierno, según Caputo, está fundamentada en la responsabilidad ante un escenario no deseado, enfatizando que es primordial entender lo que piensa la gente.
En cuanto a la posible aceleración de la dolarización, mencionó un fomento de inversión que podría generar una oferta de divisas de aproximadamente USD 9.317 millones, destacando que esta situación evidencia una posición cómoda del país.
A su vez, subrayó la existencia de mecanismos de respaldo como las compras de reservas, swaps con China y EE.UU., y la “munición del dólar futuro”.
Caputo reafirmó que el Gobierno no contempla un año electoral caracterizado por alta volatilidad cambiaria. Además, explicó que la política económica se centrará en seguir reduciendo el costo argentino, mencionando la disminución de impuestos que se ha logrado durante su gestión, con una presión tributaria que ha bajado 3 puntos del PBI y contemplándose una reducción adicional el próximo año.
“Como dice nuestro presidente, habremos devuelto al sector privado más de 100.000 millones de dólares”, afirmó. El ministro añadió que esta tendencia debe aplicarse también a las provincias, particularmente en lo que respecta a la reducción de Ingresos Brutos.
Al respecto, Caputo sugirió que la productividad argentina no depende de un tipo de cambio elevado ni de salarios bajos, sino de una verdadera productividad.
Dirigiéndose nuevamente a Kicillof, el ministro cuestionó su postura sobre los viajes al exterior, afirmando: “Kicillof parece incomodarse con que la gente viaje”.
Finalmente, recordó las palabras de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien solía mencionar sus vacaciones en lugares como Disney y Nueva York, concluyendo que Kicillof debería “ponerse de acuerdo” con ella en esta materia y que la gente debería tener la opción de viajar al exterior en lugar de sentirse obligada a elegir Argentina.























