En un comunicado oficial, la organización denunció que la iniciativa del gobierno de Javier Milei impactará en millones de usuarios de gas y advirtió que la eliminación del régimen conllevará un aumento en las tarifas.
“En un contexto de tarifas impagables y con inviernos muy rigurosos, el ajuste permanente de Milei anula ahora un derecho adquirido que resultaba un alivio fundamental para la economía real del día a día de la sociedad”, señaló el comunicado.
Este régimen previamente contemplaba tarifas diferenciales para aquellas regiones donde las condiciones climáticas aumentan la necesidad de calefacción. Según la FAM, su eliminación implica un grave perjuicio para las familias que residen en esas áreas.
La organización remarcó: “Rechazamos este nuevo ataque a las familias argentinas y reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando para reconquistar y defender cada derecho”.
Las críticas de la FAM surgieron tras la conversión en ley de la reforma del régimen de Zona Fría esta semana, parte de un paquete energético que el Gobierno implementa para reducir subsidios y enfocar la asistencia en hogares considerados vulnerables. Tras la aprobación en el Senado, el Ejecutivo deberá proceder a la reglamentación del proyecto.
La nueva normativa conservará los beneficios para los usuarios de la Patagonia, Malargüe y la región de la Puna, donde continuará existiendo una bonificación sobre el precio del gas natural y del gas propano por redes.
El principal cambio afecta a las localidades añadidas al régimen durante la ampliación de 2021. Para estos usuarios, el descuento no será automático y dependerá del cumplimiento de criterios establecidos por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Según estimaciones de la reforma, más de 1,6 millones de usuarios en más de 90 municipios podrían perder la asistencia tarifaria en localidades de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza, si no son incluidos en el nuevo sistema.
El régimen vigente anteriormente consideraba mayormente un criterio geográfico: los usuarios de áreas con bajas temperaturas recibían tarifas diferenciadas por residir en zonas específicas.
Con la reforma, este esquema cambia para las áreas incorporadas en 2021. El acceso al beneficio dependerá de dos condiciones: la ubicación en una zona determinada por su severidad climática y la situación socioeconómica del hogar.
El SEF fue establecido mediante el Decreto 943/2025 con el fin de unificar los subsidios energéticos de esfera nacional, abarcando electricidad, gas natural, gas propano por redes y garrafas de GLP de 10 kilos para hogares vulnerables.
El régimen excluye a los hogares cuyos miembros registren ingresos netos superiores a tres Canastas Básicas Totales. La Secretaría de Energía tiene la facultad de considerar indicadores patrimoniales para evaluar la capacidad de pago.
De este modo, los usuarios en las zonas ampliadas que no cumplan con los requisitos del SEF perderán el descuento automático. Aquellos que sí cumplan retendrán una bonificación, aunque bajo una nueva modalidad de cálculo.
Adicionalmente, la reforma cambió la base sobre la cual se aplica el beneficio. El subsidio ya no se calculará sobre la tarifa total, sino que se aplicará exclusivamente al precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
El PIST corresponde al valor del gas antes de los costos relacionados con el transporte, distribución, tasas e impuestos. Este ajuste podría resultar en variaciones en el monto del descuento para aquellos usuarios que mantenga la asistencia.
El argumento del Gobierno sostiene que el esquema anterior se volvió insostenible tras la ampliación de 2021, pues el financiamiento ya no era suficiente para cubrir el costo del subsidio, requiriendo aportes del Tesoro Nacional.
Los usuarios de las zonas incorporadas en 2021 que no clasifiquen en el SEF enfrentarán el impacto más severo. Un informe proyectó que un hogar en Bahía Blanca con un consumo promedio de 118 metros cúbicos mensuales podría ver su factura aumentar de $19.945 a $39.890 si pierde el beneficio.
Quienes mantengan el subsidio, al estar incluidos en el SEF, experimentarán aumentos menores, aunque la factura también podría variar debido al nuevo cálculo.
El análisis de la situación destaca que la transición puede provocar incrementos abruptos en las facturas de algunos usuarios, sugiriendo la necesidad de implementar cambios de manera gradual. También se recomendó que el sistema de subsidios contemple la severidad climática, la vulnerabilidad socioeconómica y consumos razonables según la región y la composición del hogar.
La Patagonia, Malargüe y la Puna continuarán beneficiándose del régimen diferencial vinculado a sus condiciones climáticas, manteniendo el reconocimiento territorial, aunque el nuevo criterio de cálculo se aplicará sobre el componente PIST.
La situación variará en las localidades añadidas durante la ampliación de 2021, donde residir en el mapa de Zona Fría ya no será suficiente para acceder al beneficio. El hogar deberá cumplir también con los requisitos socioeconómicos del SEF.
Este cambio impactará especialmente en locales de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza, entre otras provincias que fueron incluidas en la expansión anterior. En esas áreas, el descuento dejará de ser universal y estará sujeto a la inclusión del hogar en el registro correspondiente.























