En una charla en “De acá”, el programa de streaming de Aura, Francisco González Táboas, especialista en aves, comentó sobre la relevancia de estas observaciones para los investigadores y subrayó la rica diversidad aviar de la Ciudad de Buenos Aires. “La Ciudad de Buenos Aires cuenta con unas 350 especies de aves, mientras que en todo el país se registran cerca de 1100”, detalló. Esto significa que Buenos Aires concentra aproximadamente un tercio de la diversidad aviar nacional. “Estamos en un lugar privilegiado”, resaltó, haciendo hincapié en la importancia de la Reserva Ecológica Costanera Sur para la observación de aves.
El October Big Day es parte de una iniciativa global que convoca a la ciudadanía de varios países a registrar aves en un mismo día. Esta edición de octubre se suma al Global Big Day, que se celebra en mayo.
La propuesta se basa en el concepto de ciencia ciudadana, en el que individuos ajenos al ámbito científico brindan observaciones que pueden ser valiosas para estudiar la distribución de las especies y los cambios a lo largo del tiempo. “La ciencia ciudadana es la idea de que las personas comunes, que no somos parte del sistema científico, podemos hacer aportes valiosos”, afirmó González Táboas.
Para ejemplificar, mencionó situaciones en otros campos: “Por ejemplo, alguien que pasea por la playa y encuentra un fósil, lo comparte con un paleontólogo, y se puede descubrir una nueva especie. O alguien que tiene plantas y encuentra una que no se había visto por mucho tiempo”.
En lo que respecta a las aves, aplicaciones como Merlin facilitan la identificación de especies a través de sus características y sonidos. “Antes esta actividad era más común entre personas mayores, pero ahora se están sumando individuos de todas las edades”, destacó el experto.
Los interesados en participar de esta jornada pueden hacerlo sin necesidad de contar con experiencia previa. Las observaciones individuales tienen mayor impacto cuando se acumulan en una base de datos, permitiendo a los investigadores analizar la información para desarrollar trabajos científicos relativos a las aves y sus hábitats. “Estos aportes son fundamentales para que los científicos puedan elaborar publicaciones y avanzar en sus investigaciones,” subrayó González Táboas.
El especialista animó a las personas a sumarse a la jornada, resaltando el crecimiento de la comunidad de observadores. “La observación de aves se ha convertido en un fenómeno en el que participa mucha gente entusiasta”, aseguró.
Para aquellos que deseen comenzar a observar aves en grupo, recomendó acercarse a Aves Argentinas, una organización con 110 años de historia dedicada a la conservación de las aves y sus hábitats. La entidad promueve actividades de conservación y divulgación, así como salidas para observación.
La Ciudad de Buenos Aires alberga aves de diversos tamaños, colores y comportamientos. Entre las especies que se destacan en la selección del Ave Emblema de la Ciudad se encuentran:




























