Hasta la publicación del decreto, estas tres entidades operaban bajo la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, encabezada por Genua, un colaborador cercano a Caputo. Con esta decisión, Enacom quedó directamente bajo la supervisión de Santilli, mientras que Arsat y el Correo fueron asignados a Gustavo Coria, vicejefe de Gabinete del Interior y aliado de Caputo. De esta manera, Caputo ha perdido el control sobre estas importantes áreas.
Según se indicó, la decisión de reestructurar estos organismos fue solicitada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, quienes tienen diferencias con Caputo dentro de la coalición gubernamental.
Cabe recordar que Santilli asumió su cargo tras la renuncia de Manuel Adorni, en el contexto de un escándalo político y judicial que duró casi cuatro meses. Desde su asunción, Santilli ha sido visto como una figura en la que Milei deposita confianza, aunque mantiene una relación cordial con Caputo.
Enacom, que regula sectores de telecomunicaciones y medios audiovisuales, tiene la responsabilidad de decidir sobre la autorización estatal de la fusión entre Telecom y Telefónica, ambas partes del Grupo Clarín. El presidente Javier Milei se opone al acuerdo entre estas dos compañías, considerándolo un “abuso de la posición dominante que el Grupo quiere tener en el sector”.
Hace aproximadamente un mes, la Autoridad Nacional de la Competencia estableció condiciones para la fusión de Telecom y Telefónica, estipulando que debe cumplirse una serie de requisitos. Entre ellos, Telecom debe ceder 6 millones de clientes móviles a un competidor, renunciar a una parte de sus clientes de banda ancha a favor de otros operadores y garantizar a un nuevo competidor acceso a su infraestructura durante dos años para asegurar la calidad del servicio.
Por otro lado, Arsat es una empresa de telecomunicaciones que gestiona una red de 36.000 kilómetros de fibra óptica, en comparación con los 14.000 y 17.000 kilómetros que controlan Telefónica y Telecom, respectivamente. Este organismo enfrenta un escrutinio judicial debido a una investigación por presuntos sobornos, y Facundo Leal, ex presidente de Arsat y del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna), está detenido en este caso bajo graves acusaciones.
Finalmente, el Correo Argentino desempeña un papel fundamental en la organización de actos electorales y es una de las empresas estatales que el Gobierno tiene en carpeta para privatizar.























