La interna dentro de La Libertad Avanza ha alcanzado un nuevo pico de tensión. La diputada Lilia Lemoine ha intensificado sus críticas hacia la vicepresidenta Victoria Villarruel, centrando su ofensiva en la disparidad de criterios respecto a la política de ingresos en el Poder Legislativo. El foco del conflicto reside en la decisión de la presidencia del Senado de convalidar haberes mensuales que alcanzan los 12 millones de pesos, una cifra que contrasta drásticamente con la línea de austeridad promovida por el Ejecutivo.
Lemoine ha utilizado sus plataformas digitales para trazar un paralelismo entre las gestiones de ambas cámaras. Según la legisladora, mientras Martín Menem ha mantenido un control estricto sobre las dietas en Diputados —donde los ingresos rondan los 6 millones de pesos—, Villarruel habría optado por una estrategia de acercamiento a la “alta política” senatorial, permitiendo incrementos que rompen la paridad histórica entre ambos cuerpos legislativos.
Este enfrentamiento no es meramente administrativo, sino que refleja una ruptura política profunda. Lemoine acusa a la vicepresidenta de una supuesta “hipocresía ideológica”, sugiriendo que Villarruel ajusta sus banderas políticas según la conveniencia del momento. En sus intervenciones más recientes, la diputada llegó a comparar a la titular del Senado con figuras polémicas de la derecha nacionalista, cuestionando su lealtad a las causas originales del movimiento y su actual alineamiento con agendas internacionales en detrimento de sus bases históricas.
La distancia entre las dos figuras más influyentes del espacio libertario se hizo tangible durante la reciente inauguración de la Exposición Rural. A pesar de contar con una invitación oficial, Villarruel optó por un receso en Villa La Angostura, evitando así una foto de unidad con el presidente Javier Milei. Este “faltazo” se suma a una serie de desplantes y omisiones en actos protocolares, como el ocurrido en Rosario durante el Día de la Bandera, consolidando la imagen de una vicepresidenta que opera con autonomía, pero con una creciente soledad dentro del esquema de poder de la Casa Rosada.
























