Su trayectoria ha tomado un rumbo poco convencional para un competidor de su edad. A los 13 años, se trasladó a Estados Unidos con su padre, Mariano, en busca de una oportunidad que no podía encontrar en otras categorías, ya que allí está permitido competir en autos de fórmula antes de cumplir 15. “Es el único lugar en el mundo donde se autoriza a los menores de 15 años a correr en autos de fórmula”, comentó el entrevistado.
La velocidad es parte integral de su día a día. Los vehículos de su categoría pueden alcanzar cerca de 230 km/h, y aunque el piloto asegura no sentir miedo al manejar, reconoce que un incidente puede generar inquietud. “Si tenés miedo, no corras”, sintetizó.
La competencia en Virginia forma parte del intenso calendario que Bainotti enfrenta, repleto de carreras, entrenamiento físico, trabajo con el equipo y estudios. Se desplaza junto a su padre en un motorhome que también les sirve de hogar durante los fines de semana de competición.
“Vamos de carrera en carrera”, relató Lázaro. Entre las competencias, aprovecha para explorar ciudades y paisajes, aunque reconoce que este ritmo puede ser agotador antes de subirse al auto. “A veces llegás muy cansado a las carreras”, confesó.
El piloto cumplió 15 años hace poco y tiene en mente realizar ensayos de Fórmula 4 en Europa en los próximos meses. Hasta el momento, aún no ha definido el equipo con el que competirá ni el campeonato que disputará fuera de Estados Unidos, y tampoco cuenta con patrocinadores específicos para esa fase.
Su prioridad es clara: sumar kilómetros en autos de fórmula y continuar su desarrollo antes de dar el próximo paso en su carrera. La ruta más conocida lleva de la Fórmula 4 a la Fórmula 3 y la Fórmula 2, hasta alcanzar la Fórmula 1. No obstante, la Fórmula Regional se presenta como una alternativa viable entre estas divisiones.
“Hay muchos caminos que se pueden seguir”, indicó Bainotti. Al mencionar referentes que han transitado por caminos similares, mencionó a Max Verstappen.
Correr también implica la necesidad de conseguir un respaldo financiero. “Siempre hay que tener sponsors para competir, porque es muy costoso”, afirmó el piloto, quien considera que la Fórmula 4 en Europa ya cuenta con una infraestructura profesional.
Su vínculo con el automovilismo se inició cerca de los 10 años, cuando comenzó a manejar un karting. Después de competir durante aproximadamente dos temporadas en Argentina, tuvo una experiencia en la Fórmula Cuyana, en Mendoza, donde participó en entre tres y cuatro exhibiciones con un Fórmula Renault Argentina. Aseguró haber ganado esas pruebas a pesar de no poseer licencia. Posteriormente, se unió a la Fórmula 4 de Estados Unidos, donde compite desde hace aproximadamente año y medio.
Mariano Bainotti, su padre, lo acompaña en cada carrera, manteniendo comunicación por radio durante las competencias y colaborando con el equipo. Además, cuenta con experiencia en el automovilismo, habiendo competido en TC 2000, rally y Fórmula Super Renault, donde fue campeón.
Su madre reside en Córdoba y lo acompaña en algunas competencias. Por parte materna, la familia tiene una relación más vinculada al motociclismo que al automovilismo.
Mientras tanto, Bainotti mantiene su formación académica en un colegio destinado a deportistas de alto rendimiento, que opera en el estadio Kempes, en Córdoba. Cuando regresa a su hogar, asiste a clases, y durante los viajes, realiza sus tareas de manera remota.
Esta modalidad le permite adaptar su educación a las exigencias de su calendario deportivo. “Te permiten mayor flexibilidad, más faltas, y rendís cuando querés”, describió sobre el sistema.
La meta principal de Lázaro Bainotti es alcanzar la Fórmula 1 y competir por el campeonato. Además, vislumbra un futuro en IndyCar y en competiciones de resistencia.
“Mi sueño es llegar a la Fórmula 1”, expresó. Entre sus objetivos figura la Triple Corona del automovilismo: conquistar las 500 Millas de Indianápolis, las 24 Horas de Le Mans y el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1.
Con respecto a la reciente llegada de Franco Colapinto a la categoría máxima, Bainotti opinó que ha transformado la perspectiva de otros pilotos argentinos, quienes ahora ven esa posibilidad más accesible. “Ahora, de repente, todos quieren llegar a la Fórmula 1”, afirmó.
Sobre el desempeño actual de Colapinto, Bainotti consideró que su meta dentro del equipo es superar a Pierre Gasly, su compañero.






















