En un contexto de marcada caída y desánimo de la población para llevar a los chicos a vacunarse —aunque el Gobierno señala que algunas coberturas mejoraron levemente durante el último año—, resulta alentadora la noticia de la combinación de dos vacunas cuyos esquemas de aplicación son exigentes y requieren una asistencia sostenida.
Hoy, el cumplimiento es bajo. Según datos oficiales del Ministerio de Salud, en 2026 las coberturas de la primera y la segunda dosis de la quíntuple fueron del 65%. La tercera dosis no superó el 61% y el refuerzo quedó por debajo del 50%. En el caso de la vacuna contra la poliomielitis, una enfermedad letal que puede dejar a bebés y chicos con discapacidades de por vida, la cobertura apenas superó el 65%. La segunda dosis alcanzó el 65,5% y la tercera, el 61,3%. La cifra del refuerzo resulta muy baja para un país que supo tener una buena cobertura de vacunación: fue del 37,9%.
La vacuna contra la polio y la quíntuple siguen esquemas similares: se aplican a los 2, 4 y 6 meses, además de un refuerzo posterior. Ante la distancia entre el anuncio y su puesta en marcha, el Ministerio de Salud, a cargo de Mario Lugones, explicó por qué habrá que esperar más de un año y no comenzar a aplicar la nueva dosis en 2027. Desde la cartera señalaron: “Las dosis del año que viene ya están licitadas y adjudicadas. Incluso, muchas del primer trimestre de 2027 se empiezan a entregar este mes”.
También indicaron que los chicos “que arrancaron con pentavalente y polio por separado, deberán seguir con ese esquema” hasta completarlo. En cambio, “los nacidos en 2028, arrancarán ya con la hexavalente”.
La nueva séxtuple mantendrá casi el mismo esquema de las vacunas que reúne, aunque tendrá un cambio en el cronograma y otro en la formulación. La primera dosis se aplicará a los dos meses de vida; la segunda, a los 4; la tercera, a los 6, y se agregará un refuerzo entre los 12 y los 18 meses. La vacuna contra la polio no contemplaba un refuerzo en ese momento, pero la nueva aplicación reemplazará al que hoy se administra a los 5 años, junto con las vacunas del ingreso a la escuela primaria.
La incorporación fue dispuesta por el Ministerio de Salud de la Nación mediante la resolución 1567/2026. La nueva formulación se denomina “vacuna hexavalente acelular”. En un comunicado, la cartera sanitaria explicó que la medida apunta a “favorecer la adherencia y el cumplimiento oportuno de los esquemas, contribuir a mejorar las coberturas y disminuir las oportunidades perdidas de vacunación”.
La hexavalente no es completamente nueva en el sistema público argentino: ya se utiliza en un grupo específico de bebés prematuros, nacidos antes de las 37 semanas de gestación y con un peso inferior a 1.500 gramos. En esos casos, su uso busca reducir la posibilidad de efectos adversos asociados con la aplicación de la pentavalente, según explicó el Ministerio de Salud.
Además del ajuste en el esquema de refuerzo, las formulaciones anterior y nueva se distinguen por el componente utilizado contra la tos convulsa.
La pentavalente contiene una formulación de células enteras, mientras que la hexavalente que se incorporará al calendario es acelular. Según la cartera sanitaria, esta última “presenta, en general, menos reacciones adversas que las vacunas que utilizan el componente de células enteras”.
El cambio no será inmediato ni abarcará a todos los chicos. La resolución dispone que la nueva estrategia se aplique exclusivamente a quienes nazcan desde el 1° de enero de 2028. Los nacidos hasta el 31 de diciembre deberán continuar con el esquema vigente, con las vacunas pentavalente y la llamada “IPV” —término técnico para la vacuna contra la polio—, de acuerdo con las edades e intervalos correspondientes.
El Ministerio de Salud adelantó que elaborará los lineamientos técnicos para implementar la modificación. Estos incluirán los criterios para los casos de esquemas incompletos, aplicaciones previas de distintas formulaciones y situaciones que requieran indicaciones especiales.
La incorporación de la hexavalente fue recomendada por la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn), organismo asesor que evaluó la evidencia científica disponible, las recomendaciones internacionales y la experiencia de otros países. También se analizaron las coberturas de vacunación y los registros de eventos supuestamente atribuibles a la vacunación o inmunización correspondientes a 2025.




























