La Conmebol tenía una porción menor de sus inversiones depositada en el banco. El organismo rector del fútbol sudamericano, con sede en Luque, en el área metropolitana de Asunción, contabilizaba allí unos 15 millones de dólares, cerca del 2,4 por ciento del total de los fondos que administra. Los intereses acumulados rondaban los 780.000 dólares. Ueno Bank se había incorporado en julio de 2024 a la lista de patrocinadores de la Conmebol como el séptimo auspiciante de la Copa Sudamericana.
El efecto más directo en el fútbol alcanzó a la selección paraguaya y a algunos de los principales clubes del país. Tras conocerse la noticia el martes, el capitán del equipo nacional, Gustavo Gómez, fue uno de los primeros en difundir un comunicado en nombre de la delegación.
Gómez, defensor de 33 años que juega en el Palmeiras de Brasil, forma parte de un grupo cuyos premios y salarios, junto con los de empleados de la selección, se depositaban en su mayoría en Ueno Bank. Así, sus integrantes quedaron entre los casi tres millones de afectados en un país de 6,1 millones de habitantes.
“Nos duele profundamente. Nos duele ver a miles de familias atravesando angustia, incertidumbre y preocupación. Ver a nuestra gente preocupada por llegar a fin de mes, por el trabajo, por el futuro de sus hijos. Detrás de cada número hay personas, hay familias, hay sueños y hay toda una vida de esfuerzo que merece respeto”, dice uno de los pasajes del mensaje difundido por Gómez, Orlando Gill, Gabriel Ávalos, Fabián Balbuena, Juan Cáceres, Alex Arce, Miguel Almirón, Isidro Pitta, Julio Enciso, Ramón Sosa, Andrés Cubas, Diego Gómez y Omar Alderete, entre otros.
En el comunicado, los futbolistas reclamaron que la Justicia actúe “de manera inmediata, transparente y sin distinción” y exigieron una “respuesta contundente”. “No se puede titubear cuando está en juego el esfuerzo de la gente decente”, señalaron. También afirmaron: “No es justo, ni vamos a permitir, que por las acciones de unos pocos impresentables se manche el nombre y la reputación de todo Paraguay”.
Los integrantes de la selección expusieron que también fueron alcanzados por el caso. El equipo había sorprendido en el Mundial de 2026 al eliminar a Alemania en los dieciseisavos de final y luego cayó ante Francia en octavos, en un partido ajustado. “En cuanto a nuestra situación personal, lo decimos con claridad: cada uno de nosotros evaluará de manera individual las acciones legales que correspondan si resultamos afectados por estos hechos. No vamos a mirar para otro lado. Vamos a defender lo que es nuestro, como corresponde, con la ley en la mano”, expresaron.
Los jugadores todavía no habían cobrado el premio que les correspondía por su actuación en el reciente Mundial. Sin embargo, varios integrantes del plantel tenían ahorros en el banco. La Ley N.º 2334/03 permitiría, una vez aprobada, entregar inicialmente un anticipo de hasta el equivalente a 40 salarios mínimos mensuales: unos 121,7 millones de guaraníes, alrededor de 19.787 dólares.
El fútbol no queda al margen de una crisis social cada vez más profunda ni de la incertidumbre que afecta a buena parte de la población paraguaya. Aunque algunos deportistas cuentan con recursos para amortiguar el golpe, otros jugadores y trabajadores de las estructuras futbolísticas dependen de esos fondos para vivir o guardan allí sus ahorros.
Cerro Porteño y Olimpia, dos de los clubes más importantes del país, también depositaban buena parte de sus salarios en Ueno Bank, como ocurría con la selección. La esposa del neozelandés Tim Payne, sin detallar su situación personal, publicó mensajes sobre el caso.
“Siendo extranjera y llevando relativamente poco tiempo en Paraguay, hay muchas cosas que desconozco y prefiero ser cuidadosa al opinar. Pero vi un video de un señor llorando afuera del banco y se me partió el corazón. Es muy angustiante pensar en tantas personas viviendo esta incertidumbre con el dinero que tanto les costó ganar. Nadie debería tener que preocuparse por cómo acceder a lo que es suyo, fuera Paraguay”, escribió Michelle Peters en una cuenta de Instagram que supera los 188.000 seguidores. También compartió una advertencia sobre posibles estafas: “Cuidado con las noticias falsas, con todo lo que está pasando, están circulando demasiados rumores sobre los bancos y mensajes que generan pánico. Es importante entender que retirar plata masivamente por miedo puede terminar afectando incluso a bancos que están funcionando normalmente”.
Payne, cuya historia se viralizó durante el Mundial de 2026, firmó con Olimpia en julio de este año y ya disputó diez partidos en el equipo dirigido por el argentino Pablo Vitamina Sánchez. En Cerro Porteño y Olimpia también juegan futbolistas conocidos en Argentina, entre ellos Juan Fernando Alfaro, Brian Romero, Franco Alfonso, Manuel Roffo, Ángel Guillermo Benítez, Lucas Merolla, Abel Luciatti, Cecilio Domínguez, Agustín Almendra, Robert Piris Da Motta, Gastón Giménez, Ignacio Aliseda, Mateo Klimowicz, Pablo Vegetti, Jonatán Torres, Juan Iturbe y Sergio Araújo. Gustavo Costas figura entre los entrenadores mencionados. No se sabe cuántos de ellos y de los demás integrantes de ambos planteles resultaron afectados, aunque se confirmó que hay damnificados en esas instituciones.
Rogelio Delgado, presidente del gremio Futbolistas Asociados del Paraguay, dijo que la organización realiza un “censo” para determinar cuántos jugadores tienen cuentas en el banco. “Nadie se imaginaba que en este tiempo pudiera pasar una cosa como esta. Estamos más que sorprendidos, preocupados por la situación. Vamos a tomar las mejores decisiones en beneficio de todo el conglomerado de futbolistas”, afirmó. Aunque no dio una cifra definitiva, adelantó que “un alto porcentaje” de los jugadores de la liga paraguaya fue afectado.
El abogado Rodrigo Codas prepara una demanda conjunta en representación de al menos diez futbolistas de la selección. “Hoy hay muchos jugadores que están muy preocupados, porque están en el extranjero, que ya no operan de manera frecuente o diaria en el sistema paraguayo, pero tienen sus ahorros en ese banco”, explicó. “La idea es presentar una demanda colectiva. Me parece que la forma más sencilla de obtener un resultado judicial prematuro es yendo todos juntos, que yendo por separado”, añadió. Según anticipó, el “daño colectivo” podría alcanzar “ocho dígitos” en dólares, es decir, al menos 10 millones.
En el mensaje completo, los jugadores se presentaron como integrantes de la selección y, ante todo, como paraguayos. Expresaron su solidaridad con las familias afectadas, señalaron que ellos también fueron víctimas y afirmaron que su principal preocupación son los trabajadores, las personas con menos recursos y quienes tenían allí los ahorros de toda una vida. Reclamaron una respuesta inmediata del Gobierno y de la Justicia, pidieron que se castigue a los responsables y defendieron la reputación del país. También aseguraron que cada jugador evaluará individualmente las acciones legales que correspondan y cerraron con un mensaje de apoyo a las familias afectadas y un llamado a la unidad.





















