Este incremento fue inferior al que se registró en abril (+2,42%) y dista considerablemente del fuerte salto del 10,15% en marzo, el mayor en los últimos dos años.
La desaceleración en el indicador se da en un contexto marcado por la extensión, por 45 días más, del esquema denominado “buffer”, un mecanismo implementado por YPF que mantiene el precio de referencia de los combustibles congelado en el mercado local y ayuda a moderar, en parte, los costos asociados a una de las principales actividades del sector.
El análisis, que incluye 11 categorías que impactan directamente en los costos operativos de las empresas de transporte de cargas en todo el país, sigue mostrando las tensiones que enfrenta el sector ante un panorama de menor dinamismo económico y un creciente deterioro de la infraestructura logística.
A pesar de la moderación observada en el mes, el impacto acumulado es significativo. Entre enero y mayo de 2026, el ICT muestra un incremento del 20%, apenas por debajo del 11,2% registrado en el mismo periodo del año anterior, superando con creces las proyecciones de inflación para todo 2026.
En términos interanuales, el índice refleja un aumento del 48%, consolidando un panorama de altos costos operativos para el transporte de cargas.
Durante mayo, la mayoría de los componentes del índice mostraron incrementos, aunque con diversas magnitudes. El mayor aumento correspondió a Gastos Generales, que subieron un 11%, impulsados principalmente por ajustes en los costos de energía eléctrica y otros servicios relacionados con la operación.
El segundo mayor incremento lo registró Material Rodante (+2,23%), seguido de Reparaciones (+1,79%) y Personal (Conducción) (+1,7%). Este último aumento se debe a la implementación de la tercera cuota de un acuerdo salarial establecido en el Convenio Colectivo de Trabajo 40/89, el cual contempla actualizaciones mensuales desde marzo hasta agosto de 2026.
El aumento en los salarios también afecta a otros rubros vinculados a la operación diaria, mientras que el crecimiento en Reparaciones refleja las dificultades asociadas al deterioro progresivo de rutas y caminos, cuyas deficiencias incrementan los costos operativos.
En cuanto al Combustible, que constituye el principal componente de los costos de transporte, se reportó un incremento moderado del 1,67% en mayo. Aunque el esquema de estabilización de precios ha contribuido a contener parcialmente los aumentos, el sector mayorista ha experimentado variaciones superiores al promedio.
Además, se ha postergado la plena aplicación de los incrementos impositivos a los combustibles, establecidos por los Decretos 302/26 y 405/26. Este diferimiento, que ha estado vigente desde mayo de 2024, continua en junio de 2026, lo que añade un factor extra de incertidumbre sobre los costos futuros.
Finalmente, otros rubros que presentaron aumento incluyen Neumáticos (+0,54%), Peajes (+0,18%) y Costo Financiero (+0,18%), mientras que las categorías de Lubricantes, Seguros y Patentes y Tasas se mantuvieron sin cambios en comparación con el mes anterior.
A pesar de la desaceleración en abril y mayo, la situación del sector sigue siendo problemática. El precio del gasoil ha acumulado un incremento cercano al 33% en lo que va de 2026, lo que sigue teniendo un impacto crucial en los costos operativos del transporte de cargas.
Este panorama se complica además por señales de desaceleración en la economía real, que afectan los niveles de actividad, y el continuo deterioro de la infraestructura vial, una situación que encarece los costos logísticos y afecta la competitividad del sector.























