A través de un comunicado, la organización sindical remarcó que estos despidos ocurren a pesar de que el sector ha mostrado uno de los desempeños económicos más favorables en los últimos años, con resultados positivos, incrementos tarifarios autorizados y una mejoría en sus indicadores financieros.
FETIGNRA considera que la reducción de personal no responde a necesidades operativas o económicas genuinas, sino que se trata de una estrategia empresarial enfocada en disminuir costos laborales al reemplazar a trabajadores con contrato por empresas contratistas y tercerizadas.
El documento señala que esta práctica conlleva una manifiesta precarización de las condiciones laborales, afectando a empleados con vasta experiencia, conocimiento técnico y años de servicio en la industria.
Además, la federación ha expresado su preocupación por la transferencia de tareas que tradicionalmente realizaban profesionales capacitados a empresas tercerizadas que, según FETIGNRA, contratan a trabajadores con menor protección laboral y, en algunos casos, carecen de la formación técnica necesaria para llevar a cabo funciones relacionadas con un servicio público fundamental.
FETIGNRA también alertó sobre las posibles consecuencias que la reducción continua de personal propio puede tener sobre la calidad del servicio y la seguridad de las instalaciones vinculadas a la distribución y el transporte de gas natural. En este contexto, criticaron la “pasividad” de las entidades regulatorias, enfatizando que la defensa de la seguridad operativa, la calidad del servicio y la protección de los derechos de los trabajadores debería ser prioritaria para las autoridades competentes.
Finalmente, la federación demandó el cese inmediato de despidos que consideran injustificados, la preservación de puestos de trabajo, el respeto a los derechos laborales adquiridos, y la implementación de políticas enfocadas en la capacitación, estabilidad y desarrollo profesional de los trabajadores del sector.
























