Esta investigación se inició tras un llamado hecho a la Guardia Rural, que había recibido un aviso sobre abigeato, que se refiere al robo y faena ilegal de ganado. Los agentes, junto a una especialista de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria, se presentaron en el establecimiento.
Durante la inspección realizada en la parte trasera del negocio, se encontró una bolsa negra en uno de los congeladores, que contenía envoltorios rectangulares sellados con cinta adhesiva. Los expertos de la División Microtráfico de la Policía de Investigaciones confirmaron que el contenido era marihuana, con un peso neto total de 109 kilos.
En el mismo operativo, también se incautaron 439 kilos de carne vacuna, 80 kilos de carne porcina, embutidos y achuras, que presentaban irregularidades sanitarias, además de una carabina calibre .22 con 18 cartuchos.
Después de este hallazgo, el caso fue traspasado a la Justicia Federal. Los fiscales encargados de la causa ordenaron la detención de un primer sospechoso, un hombre de 32 años que trabajaba en la carnicería en el momento del allanamiento. Este individuo es el hermano de la mujer que fue imputada posteriormente.
A raíz de estos descubrimientos, la Policía de Investigaciones realizó tres nuevos allanamientos en diferentes domicilios de la comunidad del Departamento Iriondo. Las búsquedas en las calles Las Heras al 700, Perú al 200 y Florida al 400 resultaron en el hallazgo de otro ladrillo de marihuana, varios cogollos, plantas de cannabis en secado, cocaína, balanzas de precisión, una máquina contadora de billetes, cuatro teléfonos celulares, dos cámaras de seguridad, municiones y la suma de 66.640 pesos en efectivo.
Semanas después, la investigación se centró en los principales responsables y propietarios del negocio. La semana pasada, las fuerzas de seguridad detuvieron a la pareja dentro de una vivienda en la localidad de Andino. En una audiencia ante el juez Carlos Vera Barros, se formalizó la investigación penal contra ambos. La fiscalía les atribuyó la coautoría en el delito de tráfico de estupefacientes en su modalidad comercial, agravado por la participación de tres o más personas.
Se sostiene que el hombre viajaba a la ciudad de Santa Fe para adquirir la droga, cuya poseedora era su cuñado, quien la almacenaba en la carnicería. Para sustentar esta hipótesis, se presentaron peritajes y análisis de conversaciones extraídas de un teléfono confiscado al imputado. La fiscalía enfatizó que la pareja “tenía los estupefacientes almacenados a resguardo en el inmueble que habitaban, donde también funcionaba la carnicería”.
Los antecedentes penales del hombre implicado fueron un factor clave para la decisión del juez, quien cuenta con una condena previa de 5 años de prisión por violar la Ley 23.737 de estupefacientes, pena que cumplió y de la que fue liberado el 4 de mayo de 2024. Finalmente, a solicitud de la fiscalía, el juez Vera Barros dictó 60 días de prisión preventiva para ambos, considerando la gravedad del caso, las pruebas aún por realizar y los cambios reiterados de domicilio por parte de la pareja.





























