Diputados de la oposición manifestaron su enérgico rechazo ante la reciente ola de desvinculaciones en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), considerándola parte de un “plan de desmantelamiento” que amenaza gravemente la soberanía nuclear de Argentina. La controversia se intensificó tras la oficialización del despido de decenas de trabajadores mediante notificaciones digitales, afectando a profesionales de diversas áreas. Este recorte, que afecta a 62 empleados, se produce en sectores estratégicos vinculados a proyectos avanzados en distintos centros atómicos del país. La oposición destacó que estas bajas ocurren en un contexto crítico, ya que la CNEA ya cuenta con menos personal del necesario para garantizar la operación de sus servicios de energía nuclear, salud especializada y producción de insumos. La situación generó una respuesta inmediata de los sindicatos, como la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Asociación de Profesionales de la CNEA (APCNEAN). Por su parte, las autoridades de la CNEA intentaron minimizar el impacto, sosteniendo que los despidos correspondían a contratos iniciados en 2023 y que no afectarían a ingenieros nucleares ni a personal técnico especializado. Sin embargo, los registros oficiales indican que los cortes abarcaron puestos en áreas clave. Durante las protestas, la sede central en Núñez estuvo rodeada por efectivos de la Gendarmería Nacional, un hecho que fue criticado por la oposición. Uno de los proyectos destacados es el de resolución impulsado por una diputada nacional, que busca expresar el “más enérgico repudio institucional”. Este proyecto señala que, bajo la dirección de Javier Milei, el presupuesto de la CNEA se redujo un 45,4%, acumulando un descenso del 53,8% desde su máximo en 2022, ubicándose así por debajo de los niveles del año 2009. Se observa, además, una caída del 53,4% en inversiones en bienes de capital y un deterioro significativo de la masa salarial, que ha llevado a muchos salarios profesionales por debajo de la línea de pobreza. Desde noviembre de 2023, los salarios han perdido un 32,1% y un 58,2% desde 2015. El documento incluye una fuerte condena al uso de la Gendarmería en instalaciones atómicas, señalando que “repudiamos la utilización de la Gendarmería Nacional, fuerza destinada a cuidar la soberanía en las fronteras de la Patria, como custodia de la planta política designada para el ajuste en el sistema nuclear argentino”, denunciando así el “maltrato institucional” hacia los trabajadores. En la misma línea, un diputado presentó una nota al presidente de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, solicitando una reunión informativa para obtener detalles sobre las desvinculaciones y el estado de proyectos estratégicos. Se pretende convocar a funcionarios nacionales, gremios, científicos y gobernadores provinciales. En sus redes sociales, el legislador denunció que las medidas se disfrazan de un ajuste fiscal, escondiendo un plan más profundo: “vaciar y entregar nuestra soberanía nuclear”. Alertó que desde diciembre de 2023, casi 500 empleados han sido despedidos, afectando a personal altamente calificado. Además, mencionó las recientes declaraciones del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, quien destacó que Argentina es rica en uranio y que hay un compromiso para atraer capitales estadounidenses en este sector. “Argentina es la única potencia nuclear consolidada de América Latina. Regalar ese conocimiento es condenarnos al subdesarrollo”, concluyó el diputado. Por su parte, otra diputada expresó que “no se trata solamente de un ataque contra quienes sostienen cotidianamente la labor de la CNEA”, sino de un ataque directo al desarrollo científico y tecnológico del país.
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