Irurzun, quien cumplirá 75 años el próximo sábado, se encuentra en una carrera contra el tiempo. De no recibir el respaldo del Poder Ejecutivo y la aprobación del Senado para continuar en su cargo por cinco años adicionales, deberá abandonar su puesto. El juez busca que se le otorgue una medida cautelar que suspenda este proceso mientras se evalúa su reclamo sobre la inconstitucionalidad del límite de edad establecido por la reforma a la Constitución.
La Cámara Federal donde ejerce Irurzun está compuesta por dos salas de tres jueces cada una y es fundamental en la política judicial, pues supervisa las decisiones de los jueces federales de primera instancia de Comodoro Py y se ocupa de casos de corrupción, lavado de dinero y narcotráfico.
En el marco de una reestructuración judicial impulsada por el Gobierno, se están realizando numerosos nombramientos en los tribunales, incluyendo la Cámara Federal de Buenos Aires. Se decidió sustituir a Leopoldo Bruglia, quien había asumido por decreto, y se nombró a Pablo Yadarola, estrechamente relacionado con el ministro Juan Bautista Mahiques, así como a Pablo Bertuzzi, quien optó por concursar por el cargo al que había sido trasladado. Bruglia, por su parte, reclama estar siendo discriminado, señalando paralelismos con Carlos Mahiques, el padre del ministro, quien también había sido nombrado en su puesto por traslado.
El caso del padre de Mahiques tiene similitudes con el de Irurzun, dado que este último promovió el nombramiento de su padre por parte del Presidente cuando cumplió 75 años.
La Cámara en lo Contencioso Administrativo, que ha dictado un fallo este día, está firmada por los jueces Luis María Márquez y Clara Caputi. Según lo informado, la Corte ahora cuenta con cuatro días para decidir si le otorga o no la medida cautelar que le permitiría a Irurzun seguir actuando como juez. En su apelación, el magistrado solicitó que Horacio Rosatti, presidente del tribunal, se excusara de participar en la causa, dado que él fue constituyente en 1994 y votó a favor de la norma que establece la edad de los jueces. Con la ausencia de Ricardo Lorenzetti en Buenos Aires, solo quedaría el vicepresidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, quien debe convocar a un sorteo para elegir a cuatro conjueces para tratar el asunto, una gestión que debe realizarse en un corto lapso de tiempo.
Si Irurzun debe dejar su cargo, el Consejo de la Magistratura abrirá un concurso para que el Poder Ejecutivo designe a un nuevo camarista. Mientras tanto, uno de los jueces de la Sala I, tribunal donde Milei ha nombrado a Yadarola y Bertuzzi, ocupará el lugar de suplente.
Los jueces Márquez y Caputi, que allanaron el camino de Irurzun hacia la Corte, habían desestimado la semana pasada su solicitud, confirmando un fallo de primera instancia que consideraba que no existía






















