A pesar del fuerte avance de herramientas financieras alternativas, como las cuentas remuneradas de las billeteras virtuales, el plazo fijo tradicional mantiene su vigencia entre los ahorristas que buscan previsibilidad absoluta y protección para sus ahorros. Desde que el Banco Central desreguló los rendimientos mínimos, las entidades bancarias configuran sus propias grillas de beneficios, abriendo una brecha importante según el canal de atención elegido.
Para un capital inicial de $1.000.000 colocado a un mes, el Banco Nación ofrece dos escenarios contrapuestos:
- Operación presencial: si el trámite se realiza por ventanilla en una sucursal, la Tasa Nominal Anual (TNA) es del 15,50%. Esto genera un interés de $12.739, totalizando $1.012.739 al vencimiento.
- Operación digital: si se constituye a través de home banking, la TNA sube al 19%. La ganancia neta escala a $15.616, devolviendo un global de $1.015.616. La sola elección de la vía online reporta un extra de casi $2.800.
El mapa de rendimientos en el sistema financiero
El relevamiento que publica el Banco Central expone que las tasas para colocaciones electrónicas a 30 días oscilan en un rango que va del 16% al 23% anual. El detalle de las principales firmas del sector muestra las siguientes pizarras digitales:
- Banco Provincia: 19,5% para usuarios de la entidad (pudiendo tocar el 21% en promociones específicas).
- Banco Macro: 19,5% de TNA.
- BBVA: 18,25% de TNA.
- Galicia: 17,5% de TNA.
- ICBC: 17,2% de TNA.
- Banco Ciudad: 17% de TNA.
- Santander: 16% de TNA.
Rendimiento fijo versus liquidez inmediata: el dilema del ahorrista
La disputa entre armar un plazo fijo o colocar los pesos en un fondo común de inversión (FCI) de una billetera digital radica en los objetivos de cada perfil. El plazo fijo tradicional se destaca por su certeza absoluta: desde el minuto uno el inversor sabe con precisión matemática cuántos pesos ganará, asumiendo el compromiso de dejar el capital inmovilizado por un lapso mínimo de 30 días.
En la vereda de enfrente, las cuentas remuneradas de las aplicaciones móviles no aseguran una ganancia fija, ya que sus rendimientos fluctúan a diario según el mercado de bonos de corto plazo. Su ventaja competitiva imbatible es la disponibilidad del dinero (liquidez), permitiendo al usuario gastar, pagar servicios o transferir el efectivo en cualquier momento del día sin restricciones de calendario.
Para optimizar las finanzas hogareñas en contextos de alta inflación, muchos analistas sugieren una estrategia mixta: colocar los fondos destinados a compromisos mensuales lejanos en un plazo fijo digital para asegurar una tasa preestablecida, y derivar el dinero del día a día hacia plataformas virtuales que generen dividendos diarios sin perder la capacidad de uso inmediato.
























