Los bonos argentinos en dólares registran una disminución promedio del 0,2%, lo que eleva el riesgo país a 452 puntos básicos, marcando un aumento del 1,3% en lo que va de la jornada. Durante la primera semana de agosto, el indicador de JP Morgan que evalúa el sobrecosto de la deuda crece un 5,1%, tras haber experimentado una caída del 21% en lo que va de 2026.
Las acciones también presentan pérdidas, con una caída del 2,4% en el Merval en su versión en dólares. En Nueva York, los certificados de depósitos argentinos (ADR) descienden más de 4%, destacándose el retroceso de Loma Negra, en una jornada donde los activos globales muestran una tendencia alcista.
“A pesar de que el mejor clima en el norte se restablece rápidamente, los activos locales no logran unirse a esta tendencia debido a la preocupación por la dinámica del Congreso en esta fase preelectoral. Además, la inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires genera una lectura poco favorable, ya que se considera un anticipo del IPC nacional”, afirmó un economista.
“Todas las señales están siendo interpretadas de manera cada vez más electoral. En este sentido, contar con aliados se vuelve fundamental para avanzar en reformas y formar alianzas políticas que fortalezcan las posibilidades de reelección. La continuidad de la desaceleración de la inflación es un objetivo central del Gobierno, ya que también resulta crucial para mejorar los salarios reales, el consumo y el estado de ánimo de la sociedad”, agregó el profesional.
En el ámbito cambiario, el dólar minorista se mantiene en $ 1.520. “El dólar mayorista continúa rondando los $ 1.500, generando gran interés entre los operadores debido a las mayores intervenciones oficiales. No obstante, los inversores podrían recibir con buenos ojos un despegue gradual y ordenado de dicho nivel, con el fin de reducir la tensión y facilitar la compra de divisas”, indicó el economista.
























