Francisco culminó su participación en el torneo con una actuación sobresaliente, finalizando invicta y acumulando 7,5 puntos en nueve rondas, producto de seis victorias y tres empates. En la ronda final, selló su victoria al empatar con el estadounidense Narayan Venkatesh, asegurando así la cima del podio y el título continental.
Este logro representa un hito significativo en la carrera de la ajedrecista porteña, quien también se convirtió en Maestra Internacional Absoluta (IM) gracias a su rendimiento. Además, logró obtener una norma de Gran Maestra, lo que marca un paso relevante en su proyección a nivel mundial.
El triunfo en Honduras se suma a un palmarés en constante crecimiento. Candela ya era reconocida en el ajedrez femenino argentino tras consagrarse campeona mundial juvenil Sub 20 en 2023, convirtiéndose así en la primera jugadora nacional en alcanzar tal distinción.
Pronto, la campeona panamericana enfrentará un nuevo desafío al integrar la selección argentina que competirá en las próximas Olimpíadas de ajedrez, previstas para septiembre en Samarkanda, Uzbekistán. En este evento, buscará continuar una temporada que ya ha sido marcada por logros históricos en el ajedrez argentino.
Su carrera se ha caracterizado por la disciplina, la constancia y una ambición incansable. Nacida en Pilar, Candela describe el ajedrez como un “deporte mental”, que demanda razonamiento, planificación y toma de decisiones. Según ella, las lecciones aprendidas en el tablero se aplican a la vida cotidiana: actuar con un plan, evaluar las consecuencias y reflexionar antes de cada movimiento. Es consciente de que competir al más alto nivel requiere dedicación constante, “las 24 horas del día”.
El interés de Candela por el ajedrez surgió de manera casual. A los 4 años, recibió un tablero como regalo de Navidad, pero fue a los 9 cuando comenzó a tomar clases en un centro comercial de Pilar, mientras sus padres participaban en actividades solidarias los sábados. Desde aquel momento, descubrió una pasión que se transformaría en una carrera profesional.
Detrás de su éxito también hay historias de desafíos económicos. En múltiples ocasiones, Candela consiguió pasajes para torneos internacionales a solo unos días de su salida, lo que le generaba incertidumbre en momentos en los que requería concentrarse en la competencia.
Para 2024, logró el respaldo de una empresa dedicada al servicio del subte porteño, que se comprometió a apoyarla en su calendario internacional y a impulsar actividades de promoción del ajedrez, como una exhibición simultánea en la que desafió a 20 jugadores en una estación de la red.
A pesar de sus logros, sus aspiraciones son aún más ambiciosas: desea convertirse en campeona mundial absoluta y obtener el título de Gran Maestra (GM), la máxima jerarquía en el ajedrez. A menudo, ella se compara con un “robot” que se enfoca en su próximo desafío, aunque recuerda con emoción el momento en que se consagró campeona mundial y corrió a compartir la noticia con su madre antes que con los medios.
Además del triunfo de Candela Francisco, la representación argentina en San Pedro Sula también celebró el título de Nerina Gaite en la competencia femenina. Gaite finalizó invicta, acumulando también 7,5 puntos sobre nueve, con una campaña que incluyó seis victorias y tres empates. La Maestra FIDE Femenina selló su consagración en la ronda final tras empatar en su última partida.
La joven salteña continúa consolidándose como una de las principales promesas de la región. Entre sus logros previos se encuentra el Sudamericano juvenil que ganó en 2023, y el título Panamericano constituye uno de los momentos más significativos de su carrera.
Las coronaciones de Francisco y Gaite son muestra del buen momento que atraviesa el ajedrez argentino en las categorías juveniles. Mientras Oro deja huella gracias a su precocidad, otras figuras de la nueva generación mantienen una creciente presencia en la arena internacional.
























