En la pista, Franco Vivian (Chevrolet Tracker) estableció una primera referencia durante el primer entrenamiento del sábado, aunque Ponce de León demostró que su vehículo, preparado por el Corsi Sport, se convertiría en un protagonista clave. En la clasificación, donde la estrategia, la succión y los neumáticos son esenciales, Facundo Aldrighetti (Honda ZR-V) se adueñó del mejor tiempo, logrando su primera pole con la marca japonesa y la tercera en su trayectoria en la categoría, siendo la primera desde los 200 Kilómetros de Buenos Aires en 2025, con el dúo Leonel Pernía-Ignacio Montenegro.
A pesar de que Matías Rossi (Toyota Corolla Cross GRS) había sido el ganador en tres ocasiones de las cinco ediciones anteriores en Toay, esta vez no logró ingresar al top 10 durante la clasificación y finalizó en el 12° puesto. “Un fin de semana complicado en lo que respecta al balance del auto. Tuvimos dificultades desde el Shakedown…”, comentó Rossi, quien además sufrió la rotura del motor. El campeón defensor había triunfado en 2013, 2015 y el año pasado, sumando todos esos logros con el equipo Toyota; la victoria de 2015 la obtuvo junto a Ponce de León en los 200 Kilómetros del Super TC2000, en la que el juninense fue su piloto invitado.
Con Rossi fuera de la lucha por los primeros lugares, el equipo oficial Toyota tenía esperanzas en Emiliano Stang (Toyota Corolla Cross GRS) para hacer frente a la competencia, pero esas expectativas se desvanecieron en el inicio: su auto se quedó prácticamente detenido, lo que convirtió la carrera en una remontada casi imposible. Finalmente, cruzó la meta en el sexto lugar, perdiendo una buena oportunidad de acercarse a Rossi.
El primer giro dejó un saldo de sobrepasos, despistes y el dramático accidente de Fernández, quien impactó contra la barrera de contención y volcó su vehículo. Pese al momento de tensión vivido, el joven piloto de 23 años, oriundo de San Jorge, Santa Fe, logró salir del auto por su cuenta. A pesar de que se sintió visiblemente golpeado y con dolores en la espalda, recibió asistencia médica de inmediato por parte del equipo encabezado por el doctor Pedro Bressi, quien le colocó un cuello ortopédico antes de ser trasladado en camilla al hospital René Favaloro, de Santa Rosa, para realizarle diversos estudios y descartar lesiones.
Poco antes de abandonar el autódromo, Fernández mantuvo un breve diálogo con la transmisión de Carburando: “Estoy bien, fue un golpe fuerte y tengo algunos dolores. Pareció que el auto dio un latigazo al tocar el piano interno, se puso de costado y al caer en el pasto fui directo hacia el paredón”, relató el santafecino que estaba acompañado por su padre, Eduardo.
En el relanzamiento, Marcelo Ciarrocchi (Fiat Pulse) asumió el liderazgo, pero los comisarios deportivos revisaban un posible movimiento anticipado en la largada, que resultó en una sanción: el pase y siga por boxes arruinó las chances del representante de ATR Racing, quien finalizó décimo. Ponce de León heredó el liderazgo y logró resistir el avance de Vivian, quien se mantuvo cerca durante el giro final. Los intentos de superación no tuvieron éxito, consolidando la diferencia mínima de 249 milésimas. Franco Morillo (Chevrolet Tracker) completó el podio al finalizar en tercer lugar, continuando así el dominio de los representantes de YPF Elaion Auro ProRacing.
























