La política de defensa argentina atraviesa un momento de alta tensión tras las duras críticas del diputado nacional Agustín Rossi (Unión por la Patria) hacia el ministro de Defensa, Carlos Presti. El eje del conflicto es el denominado “Plan Dédalo”, una iniciativa de la Armada Argentina que ha encendido las alarmas en la oposición y en el gobierno de la provincia de Buenos Aires. Rossi, sumándose a las denuncias previas del ministro bonaerense Carlos Bianco, sostiene que el proyecto no solo afecta la capacidad operativa de las fuerzas, sino que representa una amenaza directa a la presencia territorial y la soberanía en puntos estratégicos.
El legislador peronista formalizó su reclamo mediante un proyecto en la Cámara de Diputados para citar al ministro Presti y exigir explicaciones detalladas. El punto más crítico del Plan Dédalo es la virtual desactivación de la Base Aeronaval de Punta Indio. Según el proyecto, la base perdería su estatus actual para convertirse, a partir de 2027, en una simple “Estación Aeronaval”.
Esta reestructuración implica el traslado de la Escuela de Aviación Naval y de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima. Para Rossi, esta maniobra genera “serios interrogantes sobre su impacto operativo” y podría ser el preámbulo de la desaparición definitiva de la Aviación Naval de la Armada Argentina. La preocupación radica en que el repliegue de estas unidades debilita el control sobre el litoral marítimo y afecta la formación de los futuros pilotos navales.
Desde la cartera que conduce Carlos Presti, la visión es diametralmente opuesta. El Ministerio de Defensa defiende el Plan Dédalo como un programa integral de modernización necesario para adecuar la fuerza a los estándares tecnológicos actuales. El oficialismo argumenta que el plan contempla la incorporación de nuevos aviones, helicópteros y vehículos aéreos no tripulados (drones) para optimizar la vigilancia y el patrullaje. Como contrapartida, se procederá al retiro efectivo de sistemas de armas obsoletos o con dificultades de mantenimiento, como los emblemáticos Super Étendard, los AS-555 Fennec y los Sea King SH-3.
A la postura de Rossi se sumó la diputada nacional Agustina Propato, quien denunció un “plan sistemático” de desfinanciamiento de las Fuerzas Armadas bajo la gestión de Javier Milei. Propato sostiene que la degradación de las bases y la falta de inversión real en mantenimiento constituyen una vulnerabilidad para la defensa nacional. Esta posición coincide con el malestar expresado por diversos sectores de la oposición que ven en la reestructuración de Punta Indio un ajuste presupuestario disfrazado de modernización operativa.























