El titular del Palacio de Hacienda presentó las propuestas en el encuentro anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), en un momento complejo para el sector, cuya actividad cayó un 7,4% desde noviembre de 2023. Los anuncios se enfocaron principalmente en las pequeñas y medianas empresas (pymes), las obligaciones tributarias ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y el financiamiento de un sector específico.
Los economistas consultados coincidieron en que el paquete constituye una señal favorable, porque el Gobierno mostró voluntad de actuar frente a algunos de los problemas que afectan a las empresas. Sin embargo, advirtieron que las herramientas, por sí solas, no bastan para revertir el estancamiento económico.
Las cuatro medidas anunciadas ante los empresarios industriales fueron la suspensión de embargos, la posibilidad de extender hasta 18 cuotas los planes de pago de deudas con ARCA, la agilización de las devoluciones relacionadas con exportaciones y los créditos a tasa fija del Banco Nación Argentina (BNA) para comprar autos.
El director asociado de EcoGo, Sebastián Menescaldi, consideró que la mayoría de las propuestas busca evitar que empeore la situación de las compañías. “Las medidas anunciadas hasta ahora, la mayor parte tiene que ver con no continuar deteriorando la situación de las empresas, sobre todo de aquellas que no pueden pagar, para que no les caigan los embargos”, afirmó.
Menescaldi incluyó la suspensión de embargos hasta mayo de 2027 entre las herramientas que podrían dar margen a las firmas más complicadas. Su análisis se centró en evitar que los problemas financieros se agraven por obligaciones que las empresas no están en condiciones de afrontar.
También se refirió a las compañías con acceso limitado al financiamiento. En ese sentido, sostuvo que una devolución más rápida de los saldos a favor por parte de ARCA podría aliviar a las empresas que enfrentan restricciones financieras.
Sobre los créditos prendarios, el analista reconoció que la iniciativa podría dinamizar un segmento puntual. Sin embargo, planteó dudas sobre el destino de esos préstamos y su vínculo con la producción local. “Hay algo para reactivar en el crédito prendario, el tema es que hay que ver hacia dónde van, si para la producción local o para los importados”, señaló. Según explicó, esa definición incidirá en el efecto de la medida sobre el sector productivo. “Lo que veo es que es más para contener que para reactivar”, afirmó.
El economista de EconViews, Alejandro Giacoia, también consideró que el alcance de las iniciativas será acotado frente al estancamiento de la economía. Aun así, destacó que el Gobierno tomó decisiones para impulsar la actividad y valoró el anuncio como una señal de que las autoridades reconocen las dificultades económicas.
Giacoia sostuvo que las disposiciones dirigidas a las pymes, al financiamiento y a las obligaciones ante ARCA muestran que el Ejecutivo identificó un problema. “Si se empiezan a sumar más medidas de este tipo, puede ser positivo”, expresó. De ese modo, dejó abierta la posibilidad de que el impacto sea distinto si el Gobierno amplía las iniciativas destinadas a la economía real.
El director ejecutivo de I+D, Diego Coatz, señaló que el paquete combina herramientas para las pymes con una propuesta para impulsar el crédito relacionado con la compra de autos.
Coatz coincidió con los otros analistas en que las medidas avanzan en una dirección que puede dar alivio, pero remarcó que necesitan mayor escala para generar efectos perceptibles. “Estas medidas se tienen que multiplicar para que se sientan, pero van en la dirección correcta”, expresó. Su evaluación ubicó el anuncio como el inicio de una serie de acciones, más que como una respuesta suficiente por sí misma.
El economista también cuestionó el momento en que se decidió avanzar con estas herramientas. A su juicio, el Gobierno tendría que haberlas tomado en el segundo trimestre, una etapa que consideró favorable por la cosecha récord y la acumulación de reservas.
Por su parte, el director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, distinguió entre las medidas sobre embargos y planes de pago y los créditos a tasa fija del BNA para la compra de autos. Sobre estos últimos, señaló que el anuncio ofreció pocos detalles. “Los créditos a tasa fija del BNA, el anuncio no dice demasiado”, afirmó.
El economista indicó que, de acuerdo con la información conocida, los préstamos estarían destinados a la compra de vehículos de origen nacional. Cuestionó la iniciativa porque, según planteó, contrasta con la apertura de las importaciones y con el deterioro que atravesó la producción automotriz local.
En cambio, Letcher valoró la suspensión de los embargos. También consideró favorable el plazo previsto para extender los pagos. “No deja de ser este conjunto de políticas patear la pelota hacia adelante porque soluciones de fondo no hay”, señaló.






















