La semana anterior, el oficialismo no logró ofrecer un mensaje claro, a pesar de la estricta orden proveniente de Balcarce 50. “No hay ninguna intención de tratar todo junto”, expresó el -ya habitual- indeciso presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, el libertario Agustín Coto (Tierra del Fuego), durante la primera reunión destinada a revisar el articulado electoral, que tiene como objetivo potencialmente derogar las PASO, entre otros puntos significativos. Coto se mostró visiblemente frustrado tras el encuentro, al igual que un grupo de seguidores de bajo perfil en las redes.
En contraste, la líder de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, adoptó una postura más enfocada en esta sesión. Al mismo tiempo, Bullrich estaba en busca de una solución que, sobre todo, evitara una crisis antes de una inminente reunión. Como resultado de su gestión, las bancadas del PRO, la UCR y algunos grupos provinciales decidieron no solicitar la preferencia mencionada, lo cual es un detalle a seguir con atención, dado que Bullrich no ha convocado a su grupo desde hace varios días.
Bullrich no solo logró evitar un enfrentamiento inmediato, sino que también ganó tiempo frente a la presión de sus aliados. Para esta semana, la comisión de Asuntos no se reunirá para discutir la reforma política ni Ficha Limpia, sin embargo, se anticipa que lo hará en la próxima sesión. En principio, sólo se abordaría la normativa libertaria que “blinda” la propiedad privada. La reunión será en plenario, en conjunta con la de Legislación General, y se esperan novedades para esta tarde.
Al concluir la sesión del jueves, una senadora aliada que estaba al tanto de la situación comentó: “Nosotros vamos a pedir que se ponga a la vista el conjunto de proyectos sobre Ficha Limpia que sin duda avanzarían más rápido que una reforma política que hoy se encuentra estancada. El Gobierno desea que se apruebe todo el mismo día, lo que es imposible al comparar el soporte de cada tema. No queda más margen para ocultar nada.”
Resulta interesante observar cómo se posicionará no solo el oficialismo, sino también la propia Casa Rosada. Ante posturas rígidas -sin consenso-, la negativa a firmar esta ley -dado que los aliados tienen la capacidad de presionar- podría acercarse a la casi segura oposición del kirchnerismo. Por ejemplo, el interbloque peronista ha designado a la ex vicegobernadora Florencia López (La Rioja) como vicepresidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, una de las pocas voces que no pierde oportunidad para criticar al Gobierno. Otros colegas, de forma repentina, han optado por un silencio que resulta llamativo.
























