El Ministerio de Defensa ruso declaró que los sistemas de defensa aérea lograron interceptar y destruir 556 drones en 14 regiones de Rusia, así como en la península de Crimea y en los mares Negro y de Azov. Esta información fue compartida a través de la plataforma rusa Max.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, justificó esta ofensiva como un intento de presionar a Rusia para que detenga la guerra. A pesar de que la capital rusa dispone de un sofisticado sistema de defensa antiaérea, varios drones lograron evadirlas, lo que resultó en la muerte de al menos tres civiles y dejó a 16 personas heridas en Moscú y sus alrededores, según indican las autoridades rusas.
En el distrito Starbéevo de Jimki, un área adjunta a Moscú, se reportó la muerte de una mujer como consecuencia del impacto de un dron contra una vivienda, y un hombre quedó atrapado entre los escombros, según confirmó el gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, en la misma red social. Por otro lado, dos hombres perdieron la vida en la localidad de Pogorelki, en Mitischi, cuando los restos de un dron cayeron sobre una casa en construcción. Los ataques también causaron daños significativos en edificaciones de Krasnogrosk e Istra, al oeste de la capital, provocando lesiones a tres hombres y una mujer. Además, un incendio se desató en una casa en Subbótino, al suroeste de Moscú.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó que doce personas resultaron heridas, en su mayoría empleados de una refinería local. Explicó que la mayoría de los lesionados estaban en la entrada de la refinería al momento del ataque, aunque aseguró que las operaciones tecnológicas de la planta no se vieron interrumpidas. La agencia EFE documentó la presencia de al menos dos drones ucranianos del modelo Liuti, que fueron identificados por su distintivo alerón en forma de V invertida.
Entre las 04:00 y las 06:00 horas locales, se escucharon más de veinte explosiones en las cercanías del aeropuerto de Domodédovo.
Desde Kiev, Zelensky consideró a este ataque masivo como “justificado” y como una medida para presionar a Rusia a finalizar el conflicto bélico. En sus redes sociales, subrayó que las respuestas de Ucrania a la prolongación de la guerra y a los ataques contra sus ciudades están completamente justificadas. Catalogó las acciones como
























