Poco después, toda la plantilla dirigida por Claudio Úbeda solicitó un posible penal por una mano de Lucas Romero dentro del área, pero el árbitro no fue convocado a revisar esa jugada en el monitor.
La Conmebol, tras el encuentro, hizo públicos los audios del VAR de ambas decisiones, explicando el fundamento detrás de la actuación arbitral.
De acuerdo con el análisis presentado por la entidad, en la jugada que Boca reclamó, “el brazo del defensor se encontraba en una posición natural como consecuencia de su movimiento corporal y justificable para la acción que realizaba”, por lo que “no se configura una infracción por mano” en esta ocasión.
En la grabación se puede escuchar cómo los árbitros del VAR revisan diferentes ángulos de la jugada y determinan que la mano “está en posición natural”, que el defensor “quiere quitar su brazo” y que el contacto se ocasiona “hacia afuera”.
Finalmente, desde la cabina se le confirmó a Valenzuela que no se consideraba que existiera infracción: “La situación del área, todo chequeado. La posición de la mano está en posición natural. Además, él quiere quitar su brazo y el contacto es hacia afuera”.
Respecto al gol anulado a Boca en el empate con Cruzeiro, la Conmebol también compartió los audios del VAR correspondientes a esa jugada. Ocurrió a los 88 minutos, cuando Merentiel tomó la delantera, pero su intento fue invalidado debido a una mano previa en ataque.
La explicación de Conmebol estableció que un defensor de Cruzeiro había rechazado el balón de cabeza, y durante su trayectoria, “un atacante de casaca azul bloquea el balón con el brazo, el cual se encontraba en una posición antinatural y ocupando un espacio”, señalando así que la mano era sancionable.
En el audio, los árbitros del VAR revisan por varios minutos distintas cámaras y velocidades para verificar el contacto con el brazo. Se escuchan frases como “Mano en ataque”, “el brazo está abierto” y “cambia la trayectoria del balón”, intercambiadas durante el análisis.
Tras encontrar una toma concluyente, invitaron a Jesús Valenzuela a revisar la jugada en el monitor. Al observar las imágenes, el árbitro decidió anular el gol y sancionar un tiro libre a favor de Cruzeiro. En la conversación final, el VAR le enfatizó a Valenzuela que la pelota “pega y baja”, que “la mano está abierta” y que el contacto altera la trayectoria del balón antes de que se convierta en gol.
























