Durante la ceremonia, el nuncio transmitió un mensaje del pontífice a la población argentina, afirmando: “Dios los ama y el papa León también los ama”. Banach instó a los argentinos a recordar el sufrimiento causado por guerras que aún afectan a diversas partes del mundo, en especial a Tierra Santa. Esta jornada coincidió con el 81° aniversario del bombardeo atómico a Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial.
Al compartir un mensaje que el Papa le confió en junio, el nuncio expresó: “El papa León les asegura su cercanía espiritual y paternal, así como sus oraciones. Quiere que sepan que Dios los ama y desea mostrarles su perdón y su misericordia. El Santo Padre también desea que crezcan en la fe: fe en el amor y la misericordia de Dios, así como en su fe católica. Como testimonio de esta cercanía y deseo, el Papa León realizará una visita pastoral en Argentina en noviembre”.
“Levántense, no tengan miedo”, continuó Banach, invitando a los presentes a vivir su fe con valentía y confianza en Dios. Este fue su primer acto público después de haber presentado el viernes anterior sus cartas credenciales al presidente Javier Milei como representante diplomático de la Santa Sede.
El nuncio fue acogido en la Catedral por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, quien lo guió hasta el retablo del Santísimo Sacramento para un momento de adoración. Posteriormente, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, le dio la bienvenida en nombre de los obispos del país, diciendo: “En usted recibimos el abrazo del Santo Padre. Lo recibimos como un hermano, un servidor y un testigo. Nos alegramos por este camino que iniciamos juntos”. También estuvieron presentes el arzobispo de Córdoba y vicepresidente primero del Episcopado, cardenal Ángel Rossi, y el arzobispo emérito de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, entre otros obispos.
Entre los asistentes a la celebración se destacó la vicepresidenta Victoria Villarruel, así como el vicepresidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala; el secretario de Culto y Civilización, Agustín Ezequiel Caulo; y la subsecretaria de Culto, María Inés Brogin Alba.























