Esta combinación, que se elabora con agua, es útil tanto para lavar ropa como para limpiar pisos, cerámicos y porcelanatos. La receta es sencilla, puede prepararse en casa y no implica grandes costos.
El primer paso consiste en rallar el jabón de coco en trozos muy finos, facilitando así su disolución. Luego, se debe añadir el jabón rallado a un litro de agua y mezclar hasta conseguir una integración adecuada.
Posteriormente, se incorpora el bicarbonato de sodio y se agita enérgicamente para lograr una mezcla homogénea.
Los expertos indican que esta combinación es eficaz debido a que el jabón de coco combate la suciedad y la grasa acumulada, mientras que el bicarbonato de sodio, por su naturaleza alcalina, actúa como un poderoso limpiador. Comúnmente se utiliza con un cepillo para blanquear superficies y eliminar manchas difíciles.
Un uso destacado es como jabón líquido para el lavarropas, especialmente indicado para prendas blancas y textiles delicados. Tiene la capacidad de eliminar todo tipo de manchas, incluso aquellas que resisten a los productos químicos comerciales. Asimismo, es efectivo como limpiador diario en diversas superficies.
Una forma práctica de utilizar esta mezcla es añadiendo una pequeña cantidad al agua del balde al limpiar pisos. En superficies lavables, como cerámicos y porcelanatos en cocinas y baños, ayuda a remover suciedad acumulada que detergentes convencionales no logran eliminar.
Los especialistas en limpieza resaltan que esta preparación puede sustituir a múltiples productos específicos que normalmente se utilizan para diferentes tareas, ya que la mezcla de bicarbonato y jabón de coco combina varias funciones en una sola fórmula.
Es importante tener en cuenta que, aunque contenga bicarbonato de sodio, esta preparación no actúa como desinfectante. Por lo tanto, si se busca eliminar los microorganismos de una prenda o superficie, es necesario recurrir a la lavandina.
Además, este producto es apto para limpiar trapos de rejilla y paños de microfibra utilizados en la limpieza de vidrios. Los residuos de grasa y suciedad que acumulan tras varios usos serán eliminados de inmediato gracias al jabón de coco.
La especialista en limpieza también mencionó que es posible crear un limpiador multiuso para aplicar con un pulverizador. Para ello se necesitan los siguientes ingredientes:
Es necesario colocar agua en una jarra y sumergir el pan de jabón unos segundos para que libere su acción. Luego, se agrega el alcohol, se mezcla intensamente y el producto estará listo para ser colocado en una botella con gatillo.
La especialista destacó que este limpiador casero es “una maravilla para limpiar la cocina: solo hay que rociar, pasar un trapo y listo”. También señaló que es adecuado para puertas blancas y muebles.
Dicha preparación resulta ideal para limpiar mesadas, anafes, hornos y otras superficies en la cocina que acumulan grasa y suciedad. En el caso de materiales delicados, se recomienda realizar una prueba en una pequeña área poco visible para asegurarse de que no se dañe.




























