Novegil recordó la evacuación del personal argentino de Techint en Venezuela tras la nacionalización de SIDOR durante el gobierno de Hugo Chávez, subrayando que las embajadas se hicieron cargo de las cuestiones humanitarias.
Aunque mencionó que existieron amenazas que podrían haber impedido la salida del personal argentino, aclaró que la situación se coordinó con las embajadas y que nunca se presentaron problemas para abandonar el país.
Durante su declaración ante la fiscalía, Novegil, quien fue el primer presidente ejecutivo de SIDOR tras su privatización, reiteró que no estaba al tanto de pagos a favor del Gobierno argentino por parte de Techint y mencionó que Luis Betnaza, exdirectivo de la compañía, fue uno de los designados para negociar la evacuación.
Al ser interrogado por la defensa de Roberto Baratta, exfuncionario del Ministerio de Planificación Federal, el testigo sostuvo que “no hubo impedimento físico ni en Migraciones para la salida del personal” tras la nacionalización de SIDOR.
En la mirada de la acusación, Baratta habría recibido pagos considerables de Techint para garantizar la salida segura de sus empleados de Venezuela. El juicio se reanudó este martes con la declaración de Ricardo Prosperi, quien fue presidente de SIDOR y formó parte del grupo Techint durante su etapa en Venezuela, justo antes de la nacionalización ordenada en 2008.
En 2008, Prosperi ocupaba la presidencia de SIDOR y recordó la complejidad de la situación en ese momento. “Había agresiones, insultos, pintadas de muerte contra los argentinos; la xenofobia se había exacerbado muchísimo, quemaban muñecos en la entrada. Había amenazas concretas en el portón de Sidor de que había que matar a un argentino. A principios de marzo de 2008 nos habían quemado once buses en la entrada de Sidor”, relató durante su declaración ante el Tribunal.























