Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia, abordó el tema en una entrevista radial y lo calificó como “un hecho inédito”. Afirmó que el buque ya había zarpado del puerto de Ushuaia. En su análisis, Dachary contextualizó la llegada del petrolero británico, subrayando que se produce “en un momento en que están siendo rematadas 38 hectáreas de la Armada”. Destacó también el antecedente del buque de guerra británico HMS Medway, que había surcado las aguas hacia Punta Arenas, Chile, cruzando el Mar Argentino. Según indicó, la Cancillería, bajo la dirección de Pablo Quirno, solo presentó una queja diez días después de esa situación, justo tras el partido entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial.
Además, Dachary mencionó la instalación de un radar de capitales británicos en Tierra del Fuego y la visita programada de Javier Milei, en 2024, a la provincia junto a la entonces jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, Laura Richardson. “Hace dos años, el Presidente estuvo aquí prometiendo una base junto a los Estados Unidos”, resaltó.
Por otra parte, el secretario subrayó que se avecina el inicio de trabajos de exploración para la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, tarea que estará a cargo de la petrolera israelí Navitas, la cual ha anunciado la adquisición de un proyecto cercano al yacimiento Sea Lion.
El reclamo del gobierno de Tierra del Fuego es contundente: “Resulta inadmisible que, mientras el Reino Unido mantiene la ocupación ilegítima de una parte integrante del territorio de Tierra del Fuego —es decir, las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes—, una embarcación de bandera británica opere en el puerto de la capital de la provincia a la que esos territorios pertenecen de acuerdo con la Constitución Nacional y la Constitución Provincial”, expresa el comunicado oficial del gobierno provincial.
Afirma que el Gobierno nacional trató de justificar la intervención en el puerto de Ushuaia aludiendo a su “carácter de activo estratégico” y a la necesidad de proteger la soberanía e intereses nacionales en el Atlántico Sur. Sin embargo, el comunicado señala que “los hechos ponen de manifiesto la contradicción entre esa justificación y la gestión que está llevando adelante el Gobierno nacional tras haber desplazado a las autoridades provinciales”.
El texto oficial sostiene que “se tomó control del puerto argumentando razones de soberanía y, una vez intervenido, se toman decisiones que son incompatibles con el respeto a esa sensibilidad soberana que exige nuestro territorio y el puerto de Ushuaia en particular”.
Ushuaia es un punto estratégico clave para la Argentina: por su ubicación geográfica, por su proyección en el Atlántico Sur, y porque funciona como puerta de entrada a la Antártida. Su importancia en la defensa de los intereses soberanos del país es indiscutible, y las decisiones que se tomen respecto de su puerto no pueden desvincularse de esta realidad geográfica, constitucional y geopolítica.
La defensa de los derechos soberanos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos conectados no tolera la ambigüedad ni las contradicciones. Se trata de un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino, consagrado en la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, que es un mandato esencial para toda la población argentina, especialmente para las autoridades de Tierra del Fuego conforme a su Constitución provincial.
Por lo tanto, el gobierno de Tierra del Fuego exige al Gobierno nacional que informe “de manera inmediata y pública” los criterios políticos, estratégicos y administrativos que permitieron la presencia de una embarcación de bandera del Reino Unido, potencia que ocupa ilegalmente parte del territorio provincial, en el puerto de Ushuaia. También solicitan el cese de la intervención y la restitución inmediata de la administración del puerto a la provincia, sin desmedro de las acciones legales ya iniciadas contra lo que consideran una medida ilegítima y perjudicial para la autonomía provincial.
El gobierno provincial advierte que Tierra del Fuego no permanecerá indiferente ante decisiones unilaterales del poder central que comprometan sus competencias, sus recursos y los intereses estratégicos de Argentina en el Atlántico Sur. Esta cuestión es de tal relevancia que convoca a todos los poderes públicos, fuerzas políticas y a la ciudadanía en general a defender el carácter estratégico del puerto de Ushuaia. También hará hincapié en que la defensa de la soberanía nacional no puede ser reducida a una mera declaración retórica.
Finalmente, el gobierno provincial reafirma su compromiso inquebrantable de defender, por todos los medios institucionales a su alcance, sus competencias y los derechos soberanos de la República Argentina en el Atlántico Sur. La soberanía debe ejercerse en todas las instancias posibles y no se puede defender a través del desplazamiento de Tierra del Fuego del control de su puerto estratégico, para luego administrarlo sin considerar los intereses de soberanía que se alegaron para justificar su intervención.























