Existen señales de advertencia respecto a la continuidad de Javier Milei. Aunque su índice de aprobación es superior al de dos de sus predecesores en la búsqueda de la reelección, Cristina Fernández y Mauricio Macri, sus números han comenzado a decaer.
Cohen Aliados Financieros ha elaborado una serie del Índice de Confianza en el Gobierno para Cristina Fernández y Macri, los únicos presidentes que intentaron un nuevo mandato en el siglo XXI. El tercer año de sus gestiones marcó un quiebre significativo. Para la líder peronista, significó un aumento en los índices tras un descenso inicial, mientras que para el fundador del PRO fue un camino en la dirección opuesta.
A pesar de esta tendencia, Milei conserva una mejor imagen que CFK y Macri, aunque con un deterioro notable. Actualmente, el presidente cuenta con un nivel de aceptación de 2,06 sobre un máximo de 5. “Es para poner en perspectiva, es otra de las luces amarillas que mira el mercado”, destacó Sergio González, jefe de gestión de activos de Cohen, durante una conferencia con inversores.
Otro factor que preocupa al mercado es el nivel de actividad económica. El Gobierno comienza a dar indicios de que está consciente de la necesidad de mejorar sectores como el comercio, la industria y la construcción.
Según el informe de Cohen, la minería y el petróleo han crecido un 27% desde el inicio de esta gestión, mientras que la industria ha incrementado apenas un 4%, y la construcción presenta una ligera baja. El riesgo radica en que los sectores con mayor potencial de empleo son precisamente los más débiles. “Si estas industrias crecieran, habría más personas empleadas y, por ende, un mayor deseo de continuidad”, señaló el analista.
A esto se suma una preocupación adicional: la tasa de interés de largo plazo en Estados Unidos. González expresó que estamos en un “momento bisagra, en el cual el deterioro de las cuentas fiscales de Estados Unidos empieza a impactar en las tasas largas”. Esto podría provocar que los rendimientos de los instrumentos en dólares argentinos tengan un nuevo mínimo más elevado, lo que, según el analista, requerirá una comprensión del riesgo país más rigurosa en los próximos meses.
El especialista apuntó que el Gobierno ha priorizado la estabilidad del tipo de cambio con el objetivo de reducir la inflación y bajar las tasas de interés. En este sentido, González subrayó que la estrategia durante agosto fue reducir significativamente la compra de dólares, siendo este mes el de menor adquisición del año hasta el presente. En contrapartida, las tasas reales, como indican los bonos CER, han escalado al 7,3% a un año y al 9,3% a dos años.























