Algunos partidos sirven como un trampolín y el contundente 8-0 de la Selección argentina Sub 20 frente a Benín, en la segunda fecha del Mundial en Polonia, fue un claro ejemplo de ello para Annika Paz. La joven delantera de 17 años logró marcar cuatro goles, destacándose como la figura central de la goleada y posicionándose entre las máximas goleadoras del torneo. Esta actuación reafirma su presencia en el deporte y demuestra que, a pesar de su corta edad, ya ha trascendido de ser solo una promesa. Originaria de Pilar, la historia de Paz con el fútbol comenzó casi por casualidad. A los 7 años, acompañaba a su hermano a practicar en una cancha del barrio. Mientras los observaba desde los márgenes, un día decidió unirse. En ese entonces, la falta de una estructura competitiva para el fútbol femenino en su localidad la llevó a incorporarse a un equipo masculino. “Desde chica siempre me gustaron los deportes. Empecé a ir a verlo jugar y me empezó a gustar. Con mi papá preguntamos si yo podía jugar”, recordó en una entrevista, sin imaginar que esa pasión la llevaría a Europa y a representar a la Selección argentina. A los 13 años, su talento la llevó a River Plate, donde atravesó las divisiones juveniles hasta debutar en Primera en 2024. Poco después, anotó su primer gol profesional ante Belgrano de Córdoba. Su proyección continuó en la Selección: primero como capitana de la Sub 17 y luego integrando la Sub 20. Su debut en la Selección Mayor se produjo el 28 de octubre de 2025, cuando ingresó en un partido contra Uruguay por la Liga de las Naciones. Con apenas 16 años y 346 días, marcó el gol del empate en su primera aparición, convirtiéndose en la futbolista más joven en anotar con la Selección argentina femenina. Esta destacada actuación no fue un hecho aislado. Durante el Sudamericano Sub 20 previo al Mundial, Paz tuvo un papel relevante, anotando cuatro goles ante Ecuador, Perú y Paraguay, contribuyendo así al éxito del equipo. En Polonia, su oportunidad llegó nuevamente. Contra Benín, anotó cuatro goles, liderando una victoria contundente que no solo sumó un triunfo significativo para Argentina, sino que también la colocó entre las mejores goleadoras del certamen. En cuanto a su carrera actual, otro hito importante relata su crecimiento en tan solo unos años: en enero de 2026, el Inter de Milán anunció su llegada hasta el 30 de junio de 2027. De este modo, Paz se convierte en la primera futbolista argentina en representar al club italiano en su rama femenina. Esta decisión no fue aleatoria, ya que el Inter cuenta con una rica tradición argentina; ahí juega Lautaro Martínez, y su histórica figura, Javier Zanetti, es actualmente vicepresidente del club. Al respecto, Paz reconoció la importancia de ser la primera mujer argentina en abrir ese camino. “Muchos argentinos pasaron por acá, como Lautaro, Zanetti. Hay un vínculo muy fuerte y es un orgullo para mí poder ser la primera del fútbol femenino”, afirmó durante su presentación. Sin embargo, su llegada a Italia significó dejar atrás una parte importante de su vida. Familia, amigos y una rutina familiar quedaron a miles de kilómetros. “Es un desafío muy grande estar lejos de mi familia”, admitió. No obstante, también percibe este cambio como una oportunidad para su desarrollo: “Creo que esto me ayudará mucho a madurar y a perseguir mi sueño de jugar en Europa, en clubes grandes como el Inter”. Su primera temporada en la Serie A Femenina estuvo marcada por un proceso de adaptación. Disputó tres partidos, sumando 110 minutos, aunque no logró marcar ningún gol ni aportar asistencias. Su primera titularidad ocurrió el 16 de mayo en un encuentro ante Como Women, que resultó en una derrota 3-0. El Inter finalizó en la segunda posición, a siete puntos de la Roma, que se coronó campeona. Para Paz, este primer año fue solo el inicio de una experiencia que continúa desarrollándose. En el club italiano, halló un nuevo desafío tanto deportivo como personal. “Me hicieron sentir como en casa, siempre atentos a todas mis necesidades. Nunca estuve tan lejos de mi familia y amigos, y eso es lo que más cuesta”, compartió. Lo que resuena con frecuencia en sus declaraciones es el apoyo de su familia. “Son la base de todo”, destacó, añadiendo: “Hoy no estaría donde estoy sin ellos”. Aseguró incluso que no considera como sacrificios las elecciones que ha tomado para avanzar en su carrera. “No sé si usaría la palabra sacrificio, porque el fútbol es algo que elijo yo”, explicó. Esta perspectiva ayuda a comprender a la futbolista que se presentó en Polonia. La niña de 7 años que deseaba jugar en la cancha donde jugaba su hermano, que recorrió las inferiores de River, que debutó en Primera, anotó en la Selección Mayor antes de cumplir 17 años y luego se trasladó a Italia para unirse al Inter. Con sus cuatro goles contra Benín, Annika Paz ha dado un paso significativo. El Mundial Sub 20 le ofrece el escenario propicio para exhibir todo lo que ha estado construyendo desde su pueblo natal. La goleada 8-0 puede quedar registrada como el momento en que dejó de ser considerada una promesa del fútbol femenino argentino para convertirse en una realidad.
Copyright © 2020. Todos los derechos reservados.























