Quirno compartió una credencial de la American Red Cross que lo identificaba como parte del equipo de respuesta ante incidentes de la ciudad. Este documento contenía la leyenda “NYC Incident Response” y la nota “Full Access & Ground Zero”, autorizándolo a ingresar a la zona. La identificación tenía como fecha de vencimiento el 27 de octubre de 2001.
El canciller publicó la imagen en su cuenta oficial de X junto a un mensaje breve: “Never forget (nunca olvides). 25 años”.
Según ha trascendido sobre su trayectoria profesional, Quirno vivía en Nueva York en el momento de los atentados. El economista había forjado gran parte de su carrera en J.P. Morgan y residió en la ciudad entre 1995 y 2005.
Durante ese periodo, se desempeñó como Managing Director y codirector de Fusiones y Adquisiciones para América Latina. Antes de su traslado a Estados Unidos, estuvo empleado en la misma empresa financiera desde Buenos Aires, entre 1988 y 1995.
El 11 de septiembre de 2001, se encontraba en Nueva York cuando 19 miembros de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales. Dos de esos aviones fueron estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Manhattan, que posteriormente colapsaron. Un tercer avión impactó en el Pentágono, mientras que el cuarto cayó en Pensilvania tras el intento de los pasajeros y tripulantes de recuperar el control.
Quirno estaba en Estados Unidos durante el secuestro de los aviones y los ataques que siguieron.
Después de los atentados, se unió a la Cruz Roja estadounidense y recibió una credencial que le otorgaba acceso a Ground Zero.
Los ataques resultaron en 2.977 víctimas fatales, además de los 19 secuestradores, y marcaron un hito en la historia del siglo XXI, con profundas repercusiones en temas de seguridad y política internacional.
Más allá de esta conmemoración, el canciller argentino se trasladará a Ushuaia el viernes, en el marco de la búsqueda del Gobierno por acelerar la construcción de la Base Naval Integrada en esa localidad. Este proyecto es considerado estratégico para fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y ampliar las capacidades logísticas, operativas y científicas relacionadas con la Antártida. Junto a él viajará el ministro de Defensa, Carlos Presti.
La inversión necesaria para la construcción oscila entre 400 y 500 millones de dólares. Además, el proyecto se vincula con nuevas medidas destinadas a compañías que operen sin autorización del Gobierno argentino en las Islas Malvinas. Uno de los principales objetivos de la visita será avanzar en los plazos de ejecución y retomar definitivamente los trabajos que comenzaron en 2022, pero se vieron suspendidos durante el primer año de la actual administración.
La comitiva partirá a las 6:30 del Aeropuerto Militar de Aeroparque rumbo a Ushuaia, en un avión Embraer RJ de la Fuerza Aérea. Además de Quirno y Presti, viajarán el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Marcelo Dalle Nogare, y el jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Juan Carlos Romay.
La delegación incluirá también a los diputados nacionales de La Libertad Avanza por Tierra del Fuego, Miguel Rodríguez y Santiago Pauli, así como a los senadores nacionales del mismo espacio, Agustín Coto y Belén Monte de Oca.
Una vez en la provincia, la comitiva será recibida por el gobernador Gustavo Melella, quien confirmó el encuentro, que genera expectativas políticas debido a la distante relación que se ha mantenido entre la Nación y la administración fueguina en los últimos años.
En el predio de la Base Naval Integrada, participarán de una exposición sobre la estrategia argentina en el Atlántico Sur, las Islas Malvinas y la proyección hacia la Antártida. Posteriormente, recorrerán las instalaciones junto a especialistas técnicos que explicarán el estado actual del proyecto y los trabajos necesarios para avanzar en su construcción. La agenda concluirá con un almuerzo y visitas a otros lugares de interés antes del regreso de la delegación a la Ciudad de Buenos Aires.























