El texto oficial sostiene que la implementación de la normativa actual, la cual se fundamenta en parámetros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ha mostrado importantes “limitaciones técnicas, regulatorias, operativas y económicas” que justifican su eliminación por completo.
A continuación, se detallan los puntos y fundamentos principales del proyecto:
1. **Derogación total**: El proyecto propone la derogación íntegra de la Ley N° 27.642, que entraría en vigor el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial. Esto incluiría la eliminación de los octógonos negros de advertencia y las restricciones relativas a la publicidad, entornos escolares y el uso de personajes infantiles en los empaques.
2. **Críticas al sistema “binario” y su confusión para el consumidor**: El Gobierno argumenta que el modelo actual de perfil de nutrientes aplica criterios homogéneos a alimentos de matrices muy diversas, sin considerar las porciones reales consumidas o la densidad nutricional. Esto genera situaciones en las que alimentos tradicionales y saludables reciben advertencias similares a productos ultraprocesados, lo que lleva a “interpretaciones simplificadas o poco precisas” y confunde a los consumidores.
3. **Falta de incentivos para la industria**: Desde la Casa Rosada se sostiene que la estructura binaria del sistema (contiene o no contiene advertencia) no reconoce los esfuerzos de las empresas que buscan mejorar gradualmente la composición nutricional de sus productos dentro de la misma categoría.
4. **Desigualdades en el Mercosur y afectación a las PyMEs**: El mensaje al Parlamento indica que la falta de una regulación armonizada en materia de rotulado frontal crea obstáculos operativos dentro del Mercosur, obligando a la industria a producir envases diferenciados. Esta situación afecta especialmente a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), que afrontan costos fijos de cumplimiento significativamente más altos, lo que podría inducir a una mayor concentración del mercado.
5. **Rigidez normativa**: Se señala que muchos aspectos metodológicos y técnicos se incluyeron directamente en la ley, lo que limita la capacidad del sistema para adaptarse con agilidad a nuevos consensos científicos internacionales o a las actualizaciones de las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA).
6. **Garantía de la información tradicional**: El Ejecutivo enfatizó que la medida no elimina las obligaciones de información nutricional para los alimentos envasados. La declaración obligatoria de valor energético, azúcares, grasas y sodio se mantendrá plenamente vigente conforme al Código Alimentario Argentino y el sistema armonizado del Mercosur (Resoluciones GMC N° 44/03 y 46/03), en conjunto con las leyes de lealtad comercial y defensa del consumidor.
Con la presentación de este proyecto, el Gobierno solicitó al Congreso que se procese y sancione la norma de forma rápida, con miras a avanzar hacia un esquema que considera “técnicamente más consistente, uniforme y adaptable”.
























