Según Figueras, uno de los actores clave en la organización fue Máximo Kirchner, quien se desplazó a la residencia de Parque Leloir donde se encontraba la familia de Solari, participando directamente en las gestiones para asegurar una despedida masiva. “El Indio estuvo con nosotros cuando estábamos más abajo”, recordó Máximo, aludiendo al apoyo que el músico brindó a la familia Kirchner en momentos difíciles. También mencionó que Solari les había ofrecido ayuda económica cuando la Justicia había inhibido sus bienes.
Inicialmente, surgió la idea de realizar el homenaje en el Congreso de la Nación, impulsada por Cristina Fernández de Kirchner, quien estableció contacto con Virginia, parte del círculo familiar del músico. La expresidenta consideraba que este espacio era el más indicado por su significado simbólico y por su capacidad logística. “El mejor lugar para la despedida pública era el Congreso”, afirmó Cristina, según Figueras. Argumentó que allí “se ha despedido a grandes de verdad” y valoró que el edificio dispone de una explanada abierta y accesos que facilitan la circulación de una gran cantidad de personas.
No obstante, la propuesta no prosperó. Tras largas negociaciones con las autoridades nacionales, el Gobierno finalmente desestimó la opción. De acuerdo con Figueras, Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, justificó la negativa en redes sociales por cuestiones de seguridad.
Frente a este obstáculo, comenzaron a considerarse otras alternativas. Se barajaron opciones como los estadios de Boca, Racing y Huracán, así como la Ciudad Universitaria y el Hipódromo de La Plata. “Con él barajamos todas las posibilidades”, escribió Figueras en alusión a Máximo Kirchner. Finalmente, se optó por el Polideportivo Gatica, ubicado sobre la avenida Mitre al 5.000, en el Parque de los Trabajadores de Villa Domínico.
La intervención de Kirchner fue crucial. Al parecer, él asumió la responsabilidad en las negociaciones y mantuvo múltiples conversaciones con el gobernador bonaerense Axel Kicillof para coordinar los detalles del operativo. “Habló no menos de tres veces con Axel”, indicó Figueras, resaltando que ambos no habían estado en contacto durante varios meses.
Cuando la organización ya estaba avanzada, desde el Gobierno nacional intentaron restablecer comunicación y ofrecieron otras alternativas, entre ellas Tecnópolis. Sin embargo, para entonces, la familia del Indio ya había tomado una decisión firme.
Durante la jornada, Máximo Kirchner recordó una valiosa lección de Néstor Kirchner tras el fallecimiento de un querido dirigente político. Según comentó, el ex presidente le explicó que llega un momento en que ciertas figuras dejan de ser exclusivamente de su círculo cercano. “Ahora es de todos”, fue la frase que Néstor le dijo en esa ocasión. Para quienes formaron parte de la organización de la despedida, esa definición también sintetizaba lo que representa el Indio Solari para varias generaciones de argentinos.
En el comunicado final de la familia del artista, emitido al concluir el velorio, se hizo un pedido de mantener vivo su recuerdo: “Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces. Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida. Como no podía ser de otro modo, pensó en todo antes de irse. Y por eso dejó encendido el equipo Marshall de su guitarra y el equipo de sonido donde escuchaba las canciones en las que trabajaba. Nos sugirió, así, que la música debía seguir sonando, más allá de lo que ocurriese. Hagamos eso. Que su música no pare nunca más.”
























