Tras la salida del español Rodri, el director técnico Enzo Maresca se fijó en su compatriota argentino. Ambos se conocieron en Chelsea y forjaron un vínculo de respeto mutuo. Desde la distancia, un conocido del entrenador italiano indica que Maresca considera a Fernández como un jugador fuera de serie a nivel global. Con un enfoque táctico versátil, el técnico encontró en Fernández “un fenómeno que se adapta a distintas posiciones”. Esto implica que es un futbolista que marca la diferencia sin imponer condiciones, dispuesto a adaptarse a diversas posiciones en el campo. Su capacidad para ajustarse y rendir por encima del promedio es asombrosa.
La decisión de Enzo de dejar Chelsea fue completamente voluntaria. Aunque se rumoreó un interés del Real Madrid antes del Mundial, el pasado mes, los hinchas del Fulham lo abuchearon recordando un celebrado gol ante Inglaterra, lo que evidencia que enfrenta un ambiente hostil en algunos estadios de visitante; un desafío que un argentino de su carácter puede afrontar sin dificultad.
Su inclinación por nuevas experiencias y motivaciones es notable; Fernández es conocido por su deseo de cambiar de aires con frecuencia. Esto se pone de manifiesto en una anécdota que Valentina Cervantes, su pareja, relató en un programa de televisión, donde ella mencionó que a Enzo “le gusta mucho cambiar de casa”. Esta inquietud, que podría resultar tediosa para muchos, se convierte en una fuente de estímulo para él.
El Manchester City atraviesa un proceso de reconstrucción, lo que podría ser otro factor de motivación para el jugador. Maresca asumió el reto de suceder a Pep Guardiola y, además de la salida de Rodri, varios jugadores como John Stones, Nathan Aké y Bernardo Silva también han dejado el club. Sin embargo, se han sumado mediocampistas prometedores, entre ellos el marroquí Ayyoub Bouaddi y Elliot Anderson, reserva de la selección inglesa. Sin dudas, el centro del juego pasará por Enzo, dado su visión, capacidad de pase y llegada al área. Ante la incertidumbre y la sanción de Leandro Paredes, la selección buscará un volante central, pero es probable que en su club, Enzo asuma roles diferentes.
Fernández se distingue por sus habilidades técnicas y una mentalidad ganadora. No se conformó con una presencia marginal en la lista del Mundial; se convirtió en un jugador clave. Aunque su rendimiento fue irregular en el torneo, su doble capacidad lo llevó a marcar un gol decisivo contra Egipto, el cual fue uno de los más celebrados, junto a su actuación en el memorable segundo tiempo de la final contra Inglaterra. A sus 25 años, el club inglés será su quinta camiseta; comenzó en Defensa, brilló en River, se destacó en Benfica y se afirmó en Chelsea. A diferencia de otros jugadores que tal vez no brillen igual con la selección, Enzo siempre responde a las expectativas. Su deseo de superación es evidente. Si bien durante su adolescencia se le prestó atención a su peso, en la adultez cambió su dieta y mejoró su rendimiento.
Su deseo de evolución no solo se limita a los equipos, ya que en un momento en el que no lograba ser titular en las divisiones inferiores de River, Fernández solicitó su pase. Este tipo de iniciativa es comúnmente tomada por padres o agentes, pero Gabriel Rodríguez, el coordinador de las juveniles, vio algo especial en él: “Siempre confié en él. Lo habían llevado a los 8 años, y aunque era menos robusto, su panorama era excepcional”. Se necesitaba paciencia; “Cuando llegó a sexta división, ese chico pequeño se estilizó”, recuerda Rodríguez, que ahora observa a su hijo, carismático en redes sociales. Lo que lo distingue es la capacidad de Fernández para mantener la calma en situaciones complejas, una habilidad poco común entre muchos jugadores.
Ningún libro de autoayuda puede garantizar el éxito solo con proponérselo. La personalidad de Enzo es fundamental para su trayectoria. La combinación de su mentalidad, técnica de juego, compromiso y deseo de ser determinante lo ha llevado a lograr lo que se ha propuesto. Su ambición lo impulsó a prometerse a sí mismo que algún día jugaría junto a Messi en la selección, lo cual se materializó. Con todo su talento y habilidad, se ha convertido en un protagonista de las alegrías que el capitán argentino ha experimentado en su carrera internacional.























