La afirmación conmovió a los presentes en la sala de la capital francesa. Ante sus palabras, los acusados Loïk Le Priol y Romain Bouvier comenzaron a inquietarse detrás de la mampara de protección, visiblemente alterados, y a conversar en voz baja con sus abogados. Según trascendió, la defensa cuestionó de inmediato al investigador: “Cuando le piden su opinión, usted podría no pronunciarse y decir que solo es un técnico, pero decide darla y con eso puede influir en la opinión” del tribunal. Di-Biase, sin dejarse amedrentar, replicó: “Si me piden mi opinión, la doy, explicando que es mi opinión”.
Las imágenes mostraron la secuencia completa de los eventos ocurridos en las primeras horas del 19 de marzo de 2022, frente a una cervecería y luego en el boulevard Saint-Germain. Al oír las diez detonaciones que resonaron en la sala, Le Priol agachó la cabeza mientras que Bouvier no mostró reacciones visibles. Por su parte, María Codino Aramburu, la viuda del deportista, se mantuvo atenta a las imágenes que retrataban los últimos instantes de vida del padre de sus tres hijos.
El comisario Maximilien Gruselle, quien lidera la investigación de la brigada criminal de París, ya había detallado la secuencia de los hechos ante el tribunal. De acuerdo con un portal especializado, el agente indicó que todo comenzó en el café Mabillon, donde Aramburu y su amigo Shaun Hegarty estaban cerca de las mesas ocupadas por Le Priol y Bouvier. Una disputa menor desembocó en una pelea, que los empleados del local lograron interrumpir. Un dato clave aportado por Gruselle fue que, en ese momento, Le Priol mostró un arma de fuego y un brazalete policial para intimidar al personal de seguridad. Bouvier, a su vez, se presentó como parte de la Brigada Anticriminal para obtener libre acceso. “Mi convicción es que parten a buscar” a los dos rugbiers, afirmó el investigador.
La jornada también reveló información que no figuraba en los documentos oficiales. Gruselle relató ante la corte, en un testimonio publicado por un medio local, que las imágenes de videovigilancia del Mabillon revelaron que, durante los momentos tensos en la terraza, Le Priol extrajo un cuchillo plegable de su bolsillo, lo golpeó contra un vaso y lo acercó al rostro de Lyson Rochemir. Poco después, fue la misma Rochemir quien tomó el cuchillo para “jugar” con él. En tanto, Bouvier imitó varias veces el gesto de apuntar y disparar con un arma imaginaria. La mención de estos incidentes provocó una airada protesta de la defensa, que cuestionó la presentación de pruebas no documentadas. “Estas imágenes están bajo resguardo y a disposición de la justicia; si quieren que deje de hablar, lo hago”, afirmó el investigador. El presidente de la corte le solicitó que continuara.
Di-Biase detalló que Bouvier disparó cuatro veces contra Aramburu, vaciando por completo el cargador. Al ser un arma antigua, debió accionar manualmente el mecanismo de disparo entre cada tiro, lo que intensifica la percepción de que se trató de un acto deliberado. Incluso llevó a cabo una demostración ante el tribunal, con un abogado de la familia en el papel de Aramburu y él mismo interpretando a Bouvier. Tras el primer disparo, Aramburu comenzó a retroceder, pero el atacante continuó disparando y lo impactó en dos ocasiones. Ninguna de las heridas resultó mortal, razón por la cual Bouvier enfrenta un cargo de intento de asesinato.
Poco después, mientras Bouvier escapaba, Le Priol llegó corriendo y comenzó a pelear violentamente con Aramburu, mientras Hegarty golpeaba a Le Priol con un pañuelo lleno de hielo. Aunque las cámaras registraron casi toda la secuencia, no captaron el momento exacto en el que Le Priol sacó su arma y disparó seis veces en cuatro segundos. Aramburu cayó mortalmente herido, alcanzado por cuatro balas, dos de ellas impactando cerca de la columna vertebral. Sus últimas palabras, dirigidas a Hegarty, fueron: “Llama a la policía, me voy a morir”. El deceso fue certificado a las 6:48, con hemorragia torácica como causa.
En otro segmento del testimonio de Gruselle, se reconstruyeron los minutos previos a los disparos, incrementando la tensión en la sala. Aramburu y Hegarty, después de alejarse de Mabillon, habían hecho una parada en un hotel cercano para solicitar hielo para calmar las heridas sufridas en la pelea. Un empleado del hotel aseguró que llegaron “muy amablemente”, que Aramburu se disculpó por “gotear en el piso” y que ninguno actuaba de forma agresiva. “Es la vida”, comentó Aramburu antes de dejar el lugar. Poco después de su salida, la Jeep conducida por Rochemir se detuvo a su lado. “A pocos segundos de diferencia, no habría pasado nada”, observó el policía, provocando visible conmoción en el auditorio. Las pruebas en el hogar de Bouvier proporcionaron otro dato significativo: en su pequeño departamento, los investigadores encontraron más de 1000 cartuchos, material de mantenimiento de armas, insignias policiales, placas de chalecos antibalas y memorabilia vinculada a la ultraderecha, incluyendo una copia de Mein Kampf. El comisario Gruselle lo describió como un verdadero “arsenal”.
El abogado de Le Priol intentó que Di-Biase reconociera que su cliente disparó “en un contexto de defensa”, apelando a la formación de un exmilitar “entrenado para reaccionar en situaciones de emergencia”. Sin embargo, el investigador rebatió: un ex comando de la Marina francesa como Le Priol está entrenado para “disparar contra objetivos armados” y “en situaciones de combate”, no “en una pelea con un civil” ni “contra un hombre desarmado”. También descalificó la versión de Le Priol sobre disparos de advertencia previos al ataque: “Cuando disparas seis veces en cuatro segundos, eso parece poco probable”, sostuvo. Para los investigadores, “cuando se vacía el cargador y se apunta a una persona, eso es una ejecución”.
El comisario Gruselle concluyó su testimonio expresando el impacto que este caso tuvo en él. Nos comentó que, aunque está acostumbrado a investigar ajustes de cuentas relacionados con el narcotráfico, el asesinato de Aramburu presenta un contexto y protagonistas muy diferentes, y lamentó que una simple disputa entre hombres alcoholizados derivara en la muerte de un ser humano. En la jornada del jueves también estuvieron presentes la madre de Aramburu y su viuda. Con la finalización de los testimonios de los investigadores, el juicio avanzará hacia la fase de testimonios, un proceso que se espera finalice con un veredicto el 25 de septiembre. Federico Martín Aramburu, quien representó a Los Pumas en 22 ocasiones, fue asesinado en la madrugada del 19 de marzo de 2022 en una zona céntrica de París. Le Priol enfrenta acusaciones de asesinato, mientras que Bouvier enfrenta un cargo de intento de homicidio. Otros dos imputados —la expareja de Le Priol, Lyson Rochemir, y el amigo de Bouvier, Antony Sorrentino— son acusados de complicidad y de haber ayudado en la fuga, respectivamente.























