En una reciente entrevista, Di Stefano indicó que aquellos que adquirieron dólares en el último año han visto rendimientos muy limitados. El dólar MEP, que hace un año se cotizaba a $ 1488, hoy se encuentra en $ 1531, lo que implica un aumento del 3%, muy por debajo de la inflación del 36% en el mismo período.
“El que compró dólares realmente hizo un pésimo negocio”, manifestó el analista.
Según Di Stefano, el cambio radical en la recomendación de invertir en dólares responde a una profunda transformación en la macroeconomía que se inició con la administración de Milei. A lo largo de décadas, Argentina se manejó con un déficit fiscal que generaba presiones para la devaluación. “Yo vengo diciendo desde 2023 que no es negocio comprar dólares”, destacó.
La actual gestión implementa una estrategia diferente a la de sus predecesores. A diferencia de gobiernos anteriores, que enfrentaban déficit fiscal y solo contaban con dos opciones (contraer deuda o emitir dinero), el gobierno actual presenta un superávit fiscal.
Esta nueva realidad impacta las decisiones de inversión. Por tal motivo, Di Stefano sugirió redefinir las decisiones en este ámbito. “Si antes te recomendaban comprar dólares, hoy vendé los dólares”, enfatizó, añadiendo que “el régimen económico es absolutamente distinto”.
El analista también ofreció su visión sobre la proyección del dólar hacia finales de 2026. Aseguró que Argentina se encuentra ante un récord en exportaciones agrícolas y de recursos naturales, superando los u$s 100.000 millones, lo que genera un fuerte ingreso de divisas.
“Todo lo que se ingresa por exportaciones, menos lo que se importa, financia holgadamente todos los dólares”, sostuvo.
Por otro lado, mencionó que con el RIGI se prevé la entrada de u$s 10.500 millones para finales de 2026, mientras que aún están pendientes de aprobación inversiones que ascienden a u$s 153.000 millones.
Al ser consultado sobre el posible riesgo de una “enfermedad holandesa”, Di Stefano rechazó esa teoría. Esta noción sugiere que una llegada excesiva de dólares presiona a la baja la moneda local. El experto argumentó que Argentina todavía necesita acumular reservas y cumplir con sus obligaciones de deuda.
También refutó las críticas hacia la demanda de divisas por parte de la población. “Gracias a Dios que la gente compra dólares, porque si no lo hiciera, el dólar estaría mucho más abajo”, afirmó.
Mientras los depósitos en dólares en el sistema financiero han crecido de forma acelerada, también se ha visto un aumento en los préstamos en dólares. Di Stefano interpretó estas tendencias como señales de lo que puede venir en términos económicos y advirtió sobre una posible mayor dolarización.
“Va a haber a futuro más depósitos en dólares que en pesos”, pronosticó. “Porque la gente no quiere el peso, la gente quiere el dólar”, concluyó. “Ojalá vayamos hacia una dolarización y terminemos con esta cantinela”, dijo, argumentando que “todo el mundo le echa la culpa de que va a haber una devaluación para no invertir.”






















