La compañía ha estimado que la inversión total necesaria para el desarrollo de Agua Rica alcanzará los u$s4.000 millones. En los dos primeros años, se destinarán aproximadamente u$s771 millones, cifra que multiplica por diez el requerimiento mínimo estipulado por el régimen. La financiación del proyecto será cubierta a través de una combinación de capital propio y deuda de Glencore.
Se espera que Agua Rica produzca anualmente un promedio de 200.000 toneladas de cobre, generando exportaciones que rondan los u$s2.167 millones al año, todas destinadas al mercado internacional, según indica la multinacional anglo-suiza.
El proyecto aprovechará la infraestructura existente, procesando el mineral en la planta de Alumbrera y utilizando un mineraloducto para transportarlo a Tucumán, desde donde será enviado por tren hasta el puerto de Rosario.
En términos de empleo, la fase de construcción generará hasta 3.500 trabajos directos, mientras que durante la operación se anticipan 1.250 empleos directos y 3.750 indirectos. Glencore ha manifestado su compromiso con la creación de empleo local y el fortalecimiento de las cadenas de valor en la región. También se realizarán obras de infraestructura relacionadas con rutas, energía y agua en el área.
La autorización del Proyecto Agua Rica se suma a otros que también están ingresando al RIGI, con el objetivo de aumentar la inversión productiva, crear empleo y potenciar las exportaciones argentinas. Se prevé que las obras comiencen en noviembre de 2027, mientras que la operación está programada para iniciarse en octubre de 2031.
Gary Nagle, presente en el segundo día de la Argentina Week, participó del panel “El potencial del cobre, proyectos Pachón y Mara”, donde fue el único orador. En la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), subrayó: “Al comparar Argentina después del RIGI con competidores cercanos, como Chile y Perú, hoy Argentina es más competitiva. El capital no tiene fronteras: va hacia donde existe la mejor relación riesgo-retorno”.
También resaltó las ventajas que ofrece el RIGI para los inversores, considerándolo “el factor clave para que Glencore pueda invertir entre u$s 14.000 y u$s 20.000 millones en Argentina en los próximos diez años”. Finalmente, advirtió que aunque el sector privado tiene la capacidad de avanzar en la construcción, es esencial que las condiciones sean propicias, mencionando la estabilidad, tranquilidad y retornos de capital como aspectos fundamentales “para que esa infraestructura se construya”.























