El acto contó con la participación del canciller Pablo Quirno, el ministro de Salud Mario Lugones, el secretario de Turismo Daniel Scioli, la ex vicepresidenta Gabriela Michetti, así como embajadores de diversas delegaciones extranjeras en el país, entre los que destacaba el embajador de Israel en Argentina, Eyal Sela. También asistieron representantes de las Fuerzas Armadas, diputados y senadores, junto a funcionarios de la Cancillería.
En su discurso, Al Qemzi subrayó la postura decidida de Argentina al condenar los ataques iraníes, tanto a través de declaraciones oficiales como participando en foros internacionales.
“La República Argentina expresó una posición clara y muy valorada al condenar los ataques terroristas iraníes contra los Emiratos Árabes Unidos. Esos ataques constituyeron una violación directa de la soberanía nacional, una infracción clara del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, y una amenaza a la seguridad y estabilidad del Estado, así como a la seguridad de los civiles, residentes y visitantes en su territorio”, afirmó el embajador.
Al Qemzi informó que, durante los ataques, las defensas aéreas de los Emiratos interceptaron 551 misiles balísticos, 29 misiles de crucero y 2.265 drones. Aunque la respuesta defensiva logró proteger tanto la infraestructura como a la población, los ataques resultaron en la muerte de 13 civiles y dejaron 230 heridos de diferentes nacionalidades. “Estos ataques terroristas y traicioneros causaron la muerte de nuestros ciudadanos y pusieron en riesgo la vida cotidiana en los Emiratos Árabes Unidos. La condena argentina fue una muestra de solidaridad y de defensa de los principios internacionales”, enfatizó Al Qemzi.
En una parte posterior de su discurso, el embajador amplió el significado del apoyo argentino: “La Argentina condenó estos ataques terroristas iraníes, apoyó y acompañó la adopción de proyectos de resolución que los condenan, y reafirmó principios fundamentales como el respeto a la soberanía de los Estados, la protección de los civiles y la preservación de la paz y la seguridad internacionales. Ese apoyo fue fundamental y no lo olvidaremos.”
El embajador destacó que los ataques no solo representaron una agresión contra instalaciones específicas, sino también un ataque a un modelo de convivencia y desarrollo que promueven los Emiratos Árabes Unidos. “Atacar a los Emiratos no es solo atacar instalaciones o lugares determinados. Es atacar la idea de un Estado que cree que la fortaleza se construye mediante la cooperación y la estabilidad.”
























