La decisión de Fernández Sagasti de distanciarse de Mayans se atribuye a su frustración respecto a la fallida designación de la defensora de los Niños, Niñas y Adolescentes. Durante la última reunión de la bancada peronista, se produjo un intenso debate sobre este asunto.
Fernández Sagasti y otros senadores manifestaron que se debió haber votado el nombramiento de María Paz Bertero para la Defensoría el año pasado, es decir, antes del cambio legislativo de diciembre. Sin embargo, algunos sostienen que en ese momento no contaban con los 37 votos necesarios para llevar a cabo la votación. Ahora, se enfrentan a la imposibilidad de poder nombrar a Bertero.
Esta semana, gracias al apoyo de las agrupaciones más fuertes del oficialismo, la Bicameral del Defensor de los Niños, Niñas y Adolescentes, presidida por la libertaria Vilma Bedia y vicepresidida por Nicolás Mayoraz, decidió archivar la resolución de designación de Bertero y anunciar el inicio de un nuevo proceso de concurso para el cargo.
Durante la reunión de la bicameral, el diputado Mayoraz presentó la propuesta para finalizar el concurso existente y convocar a uno nuevo, fundamentándolo en que los plazos deben ser considerados como días corridos y que, para él, el proceso anterior ya había expirado. ‘Entendemos que el plazo se venció el 22 de marzo y, en consecuencia, ha quedado sin efecto este concurso’, expresó.
El perfil de Bertero nunca fue bien recibido entre los libertarios y otros sectores considerados ‘celestes’. Si bien ya había recibido la aprobación de la Cámara de Diputados desde octubre del año pasado, el Senado no trató su nombramiento. Con la reciente reconfiguración en el Senado, los apoyos necesarios para su designación se han vuelto aún más inalcanzables.
Fernández Sagasti, quien se encuentra embarazada de cinco meses, ha mostrado una creciente susceptibilidad en las últimas semanas. En la primera reunión de la bicameral del Defensor de los Niños, se notó su descontento cuando llegó tarde y descubrió que ya se habían nombrado a las autoridades de la comisión. El peronismo aspiraba a obtener dos de los cinco puestos que corresponden al Senado, pero solo lograron un acuerdo para un lugar, lo que habría incrementado su frustración.
Como vicepresidenta del bloque, Fernández Sagasti había estado sentada a la derecha de Mayans durante años, formando un tándem visible en las sesiones hasta ahora.
























