“Se decidió, tras un largo debate, la iniciación de un plan de acción conjunto con las otras centrales de trabajadores para ir construyendo en el tiempo un paro nacional junto con una marcha federal”, afirmó Sola al término del encuentro.
La CGT enmarcará esta medida de fuerza como parte de “el reclamo al Gobierno que va en contra del mundo del trabajo, las instituciones gremiales, las prestaciones de salud, los jubilados, las universidades, la educación y de aquellos que tienen discapacidad”, enumeró el dirigente.
La cumbre se llevó a cabo en la sede de Azopardo 802 y contó con la asistencia de los otros triunviros, Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), junto a Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Uocra), Sergio Romero (UDA), Julio Piumato (Judiciales), Rodolfo Daer (exAlimentación) y Juan Carlos Schmid (CATT), entre otros.
A pesar de que durante la reunión no se hicieron anuncios sobre “acciones de fuerza escalonadas por sector”, ni se mencionó la posibilidad de un paro de 36 horas, la CGT acudió al encuentro con un horizonte complicado tras una derrota parlamentaria en relación a la reforma laboral y un debilitamiento en el frente judicial que busca frenar la implementación de los artículos más sensibles. Sola expresó su desacuerdo, afirmando: “Tenemos una mirada absolutamente crítica hacia la audiencia del (Juzgado) Contencioso Administrativo, que todavía está demorando tomar decisiones de fondo respecto de los pedidos de inconstitucionalidad que hemos hecho con muchos artículos de la reforma laboral”. Por otro lado, calificó como “auspiciosa” la resolución de asistencia que tomó la Corte Suprema respecto a la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
En este contexto, el Ministerio de Capital Humano se encuentra impulsando la renegociación de los convenios colectivos debido a la pérdida de vigencia que el oficialismo atribuye a dichos acuerdos tras la implementación de la nueva normativa sobre ultraactividad.
En la jornada también se notó la ausencia de gremialistas vinculados al kirchnerismo, como los de La Bancaria y SMATA, quienes recientemente habían participado de un acto en San José 1111, donde manifestaron críticas hacia la negativa de la CGT de alinearse con la causa “Cristina libre”.
Además, Sola destacó la reciente participación de la CGT en la cumbre de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, Suiza, donde la central elogió su rechazo a la reforma laboral.
Por otro lado, en la reunión no estuvo presente la UTA, el sindicato de los colectiveros liderado por Roberto Fernández, ni Gastronómicos, aunque algunos gremios afines a Luis Barrionuevo, como Maestranza, Viajantes (AVVA) y Carga y Descarga asistieron. En representación de La Fraternidad, participó Sebastián Maturano, hijo del secretario general del gremio.
Las autoridades de la CGT reconocen que la efectividad de un paro general depende de la participación de UTA y La Fraternidad, quienes actualmente enfrentan sus propios conflictos y sanciones económicas. Respecto a la OIT, Sola también comentó sobre las multas y la intervención de la UOM por 180 días, tras anular la elección nacional en la que Abel Furlán había sido reelecto debido a presuntas irregularidades.
Entre los ausentes en el consejo directivo estuvo Héctor Daer (FATSA), quien participó de otros compromisos en Santa Cruz, y Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), que recibió a Pablo Moyano en la sede de su gremio. Moyano, alejado de la CGT, ha estado promoviendo una agenda internacional para que los sindicatos asuman un rol activo en las calles.
























