El estudio, realizado entre el 28 de agosto y el 2 de septiembre con 2.279 entrevistados en todo el país, indica que el 33,8% de los encuestados votaría por Milei, mientras que un 8% se muestra potencialmente favorable. Esto eleva su potencial electoral al 41,8%, aunque un 56,9% afirma que no lo apoyaría.
En este contexto, Axel Kicillof supera al Presidente en índices de apoyo, con un 29,4% de votantes seguros y un 18,3% de votos probables, alcanzando un potencial del 47,7%, el más alto entre los candidatos evaluados. Cristina Fernández de Kirchner y Patricia Bullrich logran cifras similares, con un 42% y un 42,2% respectivamente. Más atrás se sitúan Sergio Massa (41,2%), Myriam Bregman (40,5%) y Victoria Villarruel (27,9%).
En términos de probabilidad de sufragio, Milei continúa siendo el candidato más respaldado. “El dato que se observa es que Milei mantiene el núcleo electoral más sólido, pero enfrenta dificultades para ampliar esa base”, explicó Roberto Bacman. Para el directivo de CEOP, aunque el Presidente presenta una base electoral consolidada, el rechazo que genera se convierte en una variable clave de cara a un posible balotaje.
El sondeo también contempla diferentes escenarios electorales. Si el oficialismo y el peronismo se presentaran juntos, un candidato único del peronismo obtendría un 41,6%, en comparación con el 34,4% de Milei, lo que representa una diferencia de 7,2 puntos. Un 11,3% optaría por otras opciones, mientras que el resto se dividiría entre la abstención, el voto en blanco y los indecisos.
La unidad del peronismo se plantea como un factor determinante para las elecciones. “La manera en que se organice el peronismo surge como una de las variables más relevantes de la elección”, afirmó Bacman. “Cuando se presenta unido, obtiene una ventaja clara. Si se fragmenta, Milei vuelve a posicionarse como la primera minoría”, agregó.
Efectivamente, en un contexto de fragmentación, Milei lidera con un 33%, seguido de Kicillof, que consigue un 26,7%. Un eventual candidato con identificación a Cristina Kirchner alcanzaría el 11,9%; Bullrich, un 5,4%; Villarruel, un 5,9%; y Bregman, un 6,9%. Sin embargo, las sumas muestran una elección prácticamente empatada entre los bloques: Milei y Bullrich suman 38,4%, mientras que Kicillof y un candidato de Cristina llegan al 38,6%.
El estudio de CEOP también evaluó dos posibles resultantes de una segunda vuelta. Frente a Kicillof, Milei alcanzaría un 41,8%, mientras que el gobernador bonaerense se ubicaría en un 47,9%. Un 8,7% votaría en blanco o no asistiría a las urnas, y un 1,5% permanece indeciso.
Según el análisis, Milei perdería en un balotaje con Massa y Kicillof. El titular de CEOP menciona que la situación es más reñida ante Sergio Massa, quien obtendría un 43,1% frente al 41,2% de Milei. En este caso, el 13,7% optaría por el voto en blanco o la no participación, y un 2% no sabe cómo votaría.
“Milei sigue siendo altamente competitivo y tiene posibilidades de llegar a una segunda vuelta. El desafío se presenta al intentar captar votos fuera de su núcleo fiel”, añadió Bacman.
Sin embargo, un dato político sobresaliente de la encuesta se centra en las preferencias de los votantes. Ante la consulta sobre cómo orientarían su voto si las elecciones se celebraran mañana, el 51,5% expresó la intención de “cambiar el rumbo”. Un 31,7% mostró interés por profundizar las acciones actuales, mientras que el 15,5% optaría por “moderar” el rumbo vigente.
Así, casi dos de cada tres encuestados desean realizar algún tipo de modificaciones, ya sea cambiando o moderando el actual enfoque. “En 2023, Milei canalizó la demanda de cambio. Ahora, se inicia un nuevo debate: una mayoría vuelve a reclamar un giro, pero el Gobierno ocupa el lugar de lo que se está llevando a cabo”, indicó Bacman.
Los resultados por sectores sociales muestran diferencias notables. Entre los trabajadores informales de sectores bajos, un 64,2% apoya cambiar el rumbo. Esta postura se refleja en un 58,4% entre asalariados formales de sectores medios y bajos, y un 58% entre jubilados y pensionados.
En contraste, la intención de profundizar el modelo actual se observa más entre los trabajadores informales de sectores medios y altos, alcanzando un 52,8%, y un 36,9% entre profesionales y empleadores.
“La alerta para el oficialismo se presenta especialmente en el ámbito laboral y entre los jubilados, sectores significativos donde la demanda de cambio es más intensa”, concluyó Bacman.
Aún resta tiempo para las próximas elecciones, que ofrecerán múltiples etapas previas. No obstante, la encuesta de CEOP establece tres variables importantes para 2027: Milei tiene una base electoral sólida, dificultades para superar su techo, y la unidad o fragmentación del peronismo podría definir la competencia presidencial.























