La propuesta cubre hasta el 100% del valor del vehículo y se aplica a automóviles, pick-ups y utilitarios, permitiendo financiamiento para unidades usadas de hasta 10 años de antigüedad.
Uno de los aspectos más destacados de esta línea, según trascendió, es que no se requiere la constitución de una prenda sobre el vehículo, lo que facilita el acceso al financiamiento.
Los interesados podrán gestionar el crédito a través de una red compuesta por más de 1.400 concesionarios adheridos y alrededor de 1.800 puntos de venta. El procedimiento es online y para iniciar la solicitud solo será necesario presentar el DNI, aunque la aprobación dependerá de un análisis crediticio.
El programa amplía las opciones de financiamiento para los compradores, quienes pueden optar por un préstamo tradicional en pesos a tasa fija o elegir la nueva modalidad de financiación cuyo capital se ajusta mediante UVA.
La alternativa UVA ofrece plazos que oscilan entre 12 y 60 meses. A diferencia del préstamo convencional, el capital de la deuda se actualiza en función de la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo.
Este mecanismo permite comenzar con una cuota más baja en comparación con una financiación equivalente a tasa fija, aunque el capital y las cuotas posteriores estarán sujetos a este índice.
Para ilustrar, en un préstamo de $10 millones a 60 meses, un cliente que recibe sus ingresos en el Banco Nación podría tener una cuota inicial estimada de $292.656 con el crédito UVA, frente a los $424.330 de la opción a tasa fija.
Para quienes no perciben sus ingresos en la entidad, la cuota inicial estimada para el mismo monto y plazo sería de $343.333 con UVA, mientras que con el préstamo tradicional ascendería a $508.664.
El Banco Nación especificó que estas cifras son indicativas y estarán sujetas a la evaluación crediticia y a las condiciones vigentes al momento de la operación. Además, en los créditos UVA, las cuotas futuras dependerán de la variación de los índices aplicables.
La nueva modalidad señala que la cuota del crédito UVA no podrá exceder el 25% de los ingresos netos del solicitante. En contraste, en los préstamos tradicionales en pesos, los clientes que reciben sus haberes en la entidad podrán destinar hasta el 35% de sus ingresos, mientras que para los demás usuarios el límite será del 30%.
Asimismo, la financiación UVA ofrece la opción de añadir una prima adicional de un punto porcentual anual para establecer un mecanismo de tope de cuota relacionado con el Coeficiente de Variación Salarial (CVS). Esta opción busca ofrecer mayor previsibilidad ante posibles desajustes entre el crecimiento de las cuotas ajustadas por UVA y los salarios, aunque no elimina la actualización del capital.
Por otro lado, la línea tradicional en pesos seguirá vigente con tasa fija y plazos de hasta 72 meses, brindando a los compradores la posibilidad de elegir entre la estabilidad de esta modalidad y la cuota inicial más baja que ofrece el esquema UVA.























