La decisión corresponde al Banco Macro, que ha modificado su oferta en medio de los esfuerzos del Gobierno por fomentar este tipo de financiamientos, además de mantener disponible una línea exclusiva para un grupo específico de clientes.
Con una disminución de un punto porcentual en sus préstamos para vivienda, el Banco Macro busca fortalecer su presencia en el mercado antes del inicio de la licitación que gestionará la ANSES.
La TNA de esta línea hipotecaria UVA fue ajustada del 8,5% al 7,5%, lo que significa una reducción del 1% respecto a lo que se ofrecía hasta agosto. Este crédito puede ser reembolsado en un plazo de hasta 20 años y está disponible en todo el territorio nacional. Su uso no se limita únicamente a la compra de bienes inmuebles; también puede destinarse a la ampliación, mejora o refacción de una vivienda.
Esta nueva tasa se alinea con el límite máximo estipulado por el Gobierno para los préstamos que se otorguen con los fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). La reducción se implementó antes de que se conocieran los bancos que participarían en este esquema.
La propuesta está orientada a los clientes del Plan Sueldo Selecta, así como a sus hijos, quienes pueden solicitar el préstamo de manera individual.
Posteriormente, se lleva a cabo una parte crucial del proceso. El banco evalúa los ingresos comprobables del solicitante y determina cuánto representa la cuota en relación con sus ingresos mensuales, lo que influye en el monto que puede prestar la entidad en cada caso. Para los interesados en acceder a esta línea de créditos, tanto la disponibilidad de ingresos como pertenecer al segmento habilitado son factores determinantes.
El monto a otorgar dependerá directamente de los ingresos del solicitante, a través de una evaluación técnica que establecerá el límite de la cuota mensual.
El Gobierno tiene como objetivo utilizar parte de los fondos del FGS de ANSES para que los bancos cuenten con más recursos a largo plazo, facilitando así la concesión de nuevos créditos hipotecarios. El programa contempla un total de hasta $2 billones.
El desembolso no será inmediato, sino que se llevará a cabo mediante distintas licitaciones de hasta $200.000 millones, donde las entidades competirán por acceder a una parte de los fondos. Estas podrán recibir depósitos a uno o cinco años. Para el primer plazo, la tasa comenzará en UVA más 2,5%; y para el segundo, en UVA más 4,5%.
Cada entidad podrá captar como máximo el 20% de lo disponible en cada ronda de licitación y dispondrá de 90 días para transformar esos recursos en préstamos. Los créditos otorgados bajo este esquema deberán tener una tasa máxima del 7,5%, un plazo mínimo de 15 años y un tope de 150.000 UVA por operación, con el destino limitado a la adquisición de la primera vivienda, ya sea para comprar, construir, ampliar o refaccionar.























