Esteban Zuccaro, licenciado en Ciencias de la Atmósfera y meteorólogo del SMN, comentó que “solo Bariloche registró, en dos días, casi 70 milímetros, superando el máximo histórico de 55 milímetros. En apenas 48 horas se ha sobrepasado el promedio mensual. Este fenómeno es un río atmosférico que cruzó la cordillera y originó estas lluvias”.
Para entender el concepto de un río atmosférico, es importante distanciarse de la idea tradicional de cursos fluviales terrestres. Estos ríos consisten en vastos corredores de vapor de agua que se desplazan a gran velocidad, alcanzando anchos de hasta 500 kilómetros y extensiones de miles de kilómetros. “Parte de este fenómeno fue el responsable de las precipitaciones en Neuquén y provincias adyacentes”, agregó Zuccaro.
Sin embargo, la masa de vapor que causa lluvias no necesariamente toma la forma de nubes blancas y esponjosas. Zuccaro explica que en la atmósfera hay diversos mecanismos por los cuales el vapor puede precipitarse. Por ejemplo, una caída en la temperatura puede provocar el cambio de estado del agua, o bien, si la humedad es tan alta, esta puede caer debido a la gravedad y a corrientes de aire que, en este evento, superaron los 100 kilómetros por hora.
“En esta ocasión, el río cargado de vapor de agua se originó en el Pacífico y atravesó los Andes”, precisó Zuccaro. Una vez que la masa de aire húmedo cruzó la cordillera, comenzó a enfriarse, propiciando la condensación y generando lluvias excepcionales en territorio argentino.
A raíz de las intensas lluvias, se reportaron emergencias climáticas, deslizamientos de tierra, interrupciones en rutas y la suspensión de clases en varias localidades de Neuquén, que incluyen San Martín de los Andes, Villa La Angostura, y otros municipios. El SMN declaró alerta roja, focalizada en Neuquén y Río Negro, mientras que gran parte de la región andina del norte de Patagonia fue colocada bajo alerta naranja.
En Neuquén, se interrumpieron las actividades escolares en varias localidades y se restringió la circulación nocturna hacia el sur desde Villa Pehuenia. Además, la ruta nacional 40 fue cortada en el sector conocido como Siete Lagos debido a la acumulación de sedimentos y escurrimientos intensos.
En Bariloche, en la provincia de Río Negro, el intendente Walter Cortés declaró Emergencia Climática en el área municipal. Se recomendó a los ciudadanos evitar viajes innecesarios y se suspendió parte del tráfico vehicular, instando también a las empresas a adoptar modalidades de trabajo remoto o ajustar los horarios de trabajo sin penalizaciones.
Por su parte, en Chubut se registraron lluvias significativas en la cordillera y vientos intensos en las regiones central y sur de la provincia. Aunque Chubut estuvo bajo alerta naranja y no roja, los niveles de precipitaciones fueron comparables a los de sus provincias vecinas. Hoy, el SMN ha disminuido el nivel de alerta en gran parte de estas áreas, aunque la alerta amarilla todavía se encuentra vigente.
Zuccaro señaló que aún es complicado atribuir de forma definitiva este fenómeno al impacto de El Niño, que continúa fortaleciéndose en el Pacífico. Sin embargo, mencionó que podría existir una relación: “Con mayor convección en el Ecuador y más evaporación, probablemente hay más humedad disponible en la atmósfera, la cual se desplaza hacia distintas regiones debido a las dinámicas atmosféricas”, aclaró. Aun así, el especialista advirtió que se requieren más estudios para llegar a una conclusión firme: “Podrían transcurrir algunos meses antes de poder afirmarlo con certeza”, concluyó.



























