Mayra Mendoza se destaca como una de las voces más activas de La Cámpora en la defensa de la inocencia de Cristina Kirchner. Ha instado a todas las facciones del peronismo a unirse en contra de la proscripción y ha dirigido críticas sutiles a aquellos sectores que no consideran prioritario su situación. En particular, Axel Kicillof y el PJ Federal, que agrupa a legisladores y intendentes del interior, son dos de los principales objetivos de su señalamiento.
Las declaraciones de la legisladora y actual intendenta de Quilmes en licencia, realizadas durante una entrevista en el canal de streaming Gelatina, reflejan el sentimiento del cristinismo en la actualidad y revelan la divergencia con otras corrientes del justicialismo. Mientras algunos creen que el camporismo se ha centrado en un único tema, la exigencia de libertad para Cristina, la realidad es que su liderazgo todavía ejerce un considerable peso en el peronismo, a pesar de su encarcelamiento.
“Cuando pedimos Cristina libre, algunos nos tildan de fanáticos. Cristina libre significa volver a tener a una fuerza política competitiva. Hay algunos que no lo pueden decir, que no pueden tomar en un acto militante un panfleto o una bandera que exprese esa consigna. Eso habla de las personas”, destacó Mendoza, haciendo referencia a sectores de la oposición que evitan abordar abiertamente la situación de la ex presidenta.
Con un tono más contundente, Eduardo “Wado” de Pedro, mientras se encontraba frente al edificio en San José 1111, donde Cristina cumple su condena, afirmó: “hay que militar hasta romper la proscripción de Cristina” y recalcó que “guste o no guste, Cristina es la conducción” y “guste o no guste, en el corazón de la gente, el recuerdo es Néstor y Cristina”.
El senador no dudó en criticar a los dirigentes peronistas que no priorizan la libertad de CFK. “Hace un tiempo dije que me dolía que algunos compañeros de militancia no estén acá pidiendo por la libertad de Cristina. Ahora no me duele más, me da rabia. No hay que ser garca. Hay que reconocer. Este pueblo está reconociendo el esfuerzo y el amor de Cristina. No podemos permitir que en la dirigencia política se hagan los boludos”, manifestó.
Este mensaje implícitamente se dirige a Kicillof, con quien De Pedro mantiene una relación personal cercana, y a otros líderes que no levantan la bandera de la libertad de la ex presidenta ni abogan por el fin de su proscripción. En sectores como el MDF y el PJ Federal, a los que el cristinismo dirige sus críticas, se observa una desconexión de la conducción política de la ex mandataria, lo que según ellos cierra un ciclo.
El malestar del cristinismo no se limita a la provincia de Buenos Aires, sino que también refleja una frustración más amplia. Consideran que un porcentaje significativo de dirigentes peronistas ha mostrado deslealtad hacia CFK, quien representa, en su opinión, los últimos logros del movimiento. Sienten que no se reconoce su figura y que ha sido abandonada en su condena.
Florencia Carignano, integrante de la agrupación ultra K, afirmó en una entrevista con Futurock que “el próximo candidato tiene que entender que es una condición sine qua non que Cristina esté libre, porque es la única manera de poder gobernar hoy el país”. En este sentido, enfatizó que si se niega o minimiza su encarcelamiento, “no estamos entendiendo para qué queremos gobernar la Argentina”.
Recientemente, la diputada nacional Paula Penacca también advirtió sobre una tendencia de algunos en el peronismo a distanciarse del kirchnerismo. “Diferenciarse del kirchnerismo es, muchas veces, negar al kirchnerismo. Y negar al kirchnerismo es ir por menos cuando puedes ir por todo”, analizó la legisladora en diálogo con El Destape.
Al referirse al papel de la ex presidenta en el futuro, Penacca subrayó: “Si el enemigo entiende que tiene que encarcelar a Cristina, evidentemente en esa figura, esa trayectoria, y en esa probada capacidad de conducir y de gobernar, hay algo que ellos ven como peligroso. ¿Por qué lo negaríamos nosotros?”. Además, lanzó una crítica indirecta a Kicillof sobre la falta de unidad durante el intento de Cristina de ser la presidenta del PJ Nacional, recordando viejas rencillas sin resolver.
El sector que apoya a Cristina ha organizado una serie de manifestaciones frente a San José 1111 para mantener viva la demanda de libertad. Estas actividades, que comenzaron hace más de una semana, continuarán hasta el 20 de junio, día en que se realizará una movilización desde Parque Lezama al departamento donde la ex presidenta reside, en conmemoración del primer aniversario de su condena y detención domiciliaria, que se cumplirá el 10 de junio. A través de estas acciones, buscan evitar que su consigna caiga en el olvido.
Las voces del cristinismo se multiplican en las redes sociales y se manifiestan en las movilizaciones públicas. Intentan articular un mensaje que ancla su reivindicación en los logros del pasado, buscando reconocimiento en el presente y una influencia real sobre el futuro. Sin embargo, su mensaje no logra resonar en una parte considerable del peronismo, que sostiene que la ex presidenta debe integrarse en el armado electoral, aunque comparte la opinión de que la ciudadanía está cansada de la política que se centra excesivamente en los asuntos internos.
























