Durante su comparecencia, Rubino destacó el papel de Leopoldo Luque en la obtención del consentimiento y en la organización de la cirugía, afirmando: “El consentimiento de Maradona para hacerle la intervención era responsabilidad de Luque, de su médico. Nosotros éramos colaboradores, no es mi rol hacer firmar consentimiento”. Aunque no recordaba los detalles específicos del documento, sugirió que “seguramente lo había”. Además, indicó que, a solicitud del doctor Luque, no hubo seguimiento postoperatorio por parte de su equipo. Explicó que distintos especialistas realizaron una evaluación previa y aseguraron que todo estaba en orden para proceder con la operación.
Rubino también proporcionó información técnica sobre la intervención realizada a Maradona, destacando que el hematoma requería evacuación debido a su espesor de 14 mm, lo cual es crítico según la literatura médica. Afirmó: “Los libros de medicina dicen que cuando supera los 10 mm tiende a evolucionar, empieza a crecer”. Informó que la tomografía mostró hipertensión intracraneal debido al desplazamiento, y subrayó que el hematoma contenía 120 cm³ de sangre, un volumen inusual en el cerebro.
El neurocirujano también reveló un intercambio previo con Luque, quien le mencionó que Maradona había mostrado cambios en su estado en los días previos. Entre los detalles de la cirugía, Rubino comentó que “era una intervención de baja complejidad, relativamente sencilla” y que, aunque todo salió sin complicaciones, el hematoma fue notablemente mayor de lo esperado.
Con más de 25 años de experiencia y como jefe del equipo de neurocirugía en la Clínica Olivos, la declaración de Rubino se centró en cómo se organizó la cirugía. Explicó: “Maradona venía a la clínica a operarse y me convocaron. Me conocen hace 20 años y querían que supervise todo en cuanto a la logística”. Reflexionó sobre su papel dentro del equipo médico, enfatizando que solo colaboraría si se le solicitaba y que no eran parte de su tratamiento directo.
Además, hoy también está citado Pablo Dimitroff, exdirector de la Clínica Olivos, quien aportará información sobre el estado de Maradona durante su internación y las decisiones que llevaron a su traslado a un barrio cerrado de Tigre. Dimitroff indicó que tanto Luque como Agustina Cosachov, imputados en el caso por “homicidio simple con dolo eventual”, decidieron que la recuperación de Maradona continuara en su hogar. También recordó la solicitud de mantener a Maradona sedado, relacionada con su abstinencia del alcohol.
Finalmente, entre los testimonios de hoy se incluye a Ana Marcela Waisman Campos, psiquiatra que fue citada después de la operación. En una instancia anterior, ella había mencionado que no atendió a Maradona directamente, pero mantuvo comunicación con Cosachov, lo que llevó a la difusión de un polémico audio en el que se plantean recomendaciones sobre la atención del exfutbolista.
























